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Como en las relaciones amorosas, no porque no sean compatibles en viajes, deben romper.
Viajar con amigos puede ser una experiencia maravillosa, pero también puede poner a prueba la amistad y revelar diferencias inesperadas. Los factores como el estrés, el dinero y la hambre pueden acumularse, causando tensiones. Sin embargo, una experiencia de viaje negativa no significa que una amistad esté condenada al fracaso. Si la relación es sólida, puede sobrevivir a esta tormenta.
Deja que el tiempo sane
Es vital tomarse un tiempo antes de analizar lo ocurrido. Sanah Kotadia, terapeuta, aconseja dejar pasar unos días para enfriar los ánimos. Podrías necesitar tiempo a solas para reflexionar y evaluar tu amistad.
Irene Levine, psicóloga especializada en amistad, sugiere que quizás un juicio honesto y una disculpa por mala conducta pueden ser necesarios.
Haz un autoanálisis
Tómate un momento para reflexionar sobre lo que salió mal. Pregúntate si te apresuraste a elegir a tu compañero de viaje o si debiste discutir previamente los detalles del viaje.
Entender tu papel en el conflicto es esencial. Esto puede incluir una revisión de tus propias expectativas y límites durante el viaje.
Comunica lo que sientes
Una vez que tengas claridad, es importante abrir un diálogo sobre lo sucedido. Restringe la conversación a un “debriefing” sincero y curioso.
Emily Anhalt, psicóloga, recomienda abordar la conversación de manera suave: “Podemos hablar del viaje, sentí que había momentos incómodos y me gustaría aclararlo”.
Comparte tus experiencias
Enfócate en cómo cada uno vivió el viaje. No es necesario ponerse de acuerdo en cada aspecto, sino entender la perspectiva del otro.
Reconocer que ambos pasaron por dificultades puede reducir la tensión y abrir el camino a una nueva comprensión mutua.
Acepta tu parte de responsabilidad
Es esencial asumir la responsabilidad por cualquier malentendido. A veces, solo se necesita pedir disculpas: “Lamento no haberte avisado de mis planes” puede ser un buen comienzo.
Reírse sobre lo ocurrido puede convertirse en un alivio y fortalecer el vínculo con tu amigo.
Si decides viajar de nuevo, comunícate
Si quieres intentar viajar nuevamente, establece una conversación previa. Discutir cómo desean abordar el viaje puede evitar futuros malentendidos.
Hacer preguntas claras sobre preferencias personales durante el viaje facilitará la experiencia y fortalecerá la amistad.
No hay problema en distanciarse
No todas las amistades están destinadas a durar, y eso está bien. Si las vacaciones mostraron incompatibilidades fundamentales que complican la relación, es válido reconsiderar su valor.
A veces, es más sabio optar por la serenidad y dejar que la amistad termine naturalmente. Ser honesto y amable puede ayudar a cerrar esa etapa de forma amistosa.



