
Coloridas obras de arte con bloques de Lego brindan una nota alegre en las calles.
Las obras llenan huecos en paredes y fachadas desmoronadas. Una idea del artista alemán Jan Vormann que ha estado trabajando en ella durante 15 años, pero un colega del Líbano está trabajando en Wevelgem. El municipio de Wevelgem se ha centrado en el arte en el espacio público desde hace varios años y proporciona 30.000 euros para esto cada año. Con el proyecto de arte callejero, el municipio quiere aportar un poco más de color y positividad al paisaje urbano. Y eso lo agradecen grandes y pequeños.

