Desde el año 2021, un total de **veintiocho** importantes **proyectos de extracción** de petróleo, gas y carbón han comenzado operaciones, a pesar de las devastadoras implicaciones que tienen para el **clima**. Esta alarmante información ha sido revelada en un informe conjunto de varias **ONG** el 27 de octubre.
Definidas como **”bombas de carbono”** en un artículo de investigación de 2022, estas iniciativas de **energías fósiles** son capaces de generar más de **un mil millón de toneladas** de **CO2** en el transcurso de su vida útil. En aquel momento, los autores identificaron un total de **425 proyectos** a nivel global.
De acuerdo con los datos recopilados por Lingo, Data for Good, Reclaim Finance y Eclaircies, entre 2021 y 2025 han iniciado operaciones **28 proyectos** de este tipo, aunque 12 han sido cancelados. El conteo global indica que hay un **total de 601 proyectos**, de los cuales **365** aún generan emisiones estimadas de más de un mil millones de toneladas de CO2. Esta diferencia se debe a proyectos que ya han sido consumidos o reevaluados. Las estadísticas se basan en bases de datos de los sectores energético y financiero. Según estos datos, un **43%** de las **bombas de carbono** se ubican en **China**, un **9%** en **Rusia** y un **5%** en **Estados Unidos**.
Más de 2,300 pequeños proyectos de extracción
Las organizaciones también han identificado más de **2,300 proyectos** de extracción más pequeños que han sido aprobados o iniciados desde 2021. Estos proyectos tienen potencial de emisiones que superan las **5 millones de toneladas** de CO2 cada uno, cantidad equiparable a las emisiones anuales de una ciudad como **París**.
La suma de las emisiones potenciales de CO2 provenientes de todos estos proyectos es **once veces** superior al **”presupuesto de carbono”** global que queda disponible para mantener el calentamiento global por debajo de **1.5 °C** en comparación con la era preindustrial. Este dato representa una alarmante proyección sobre el futuro de nuestro planeta, ya que los expertos climáticos indican que este **objetivo del Acuerdo de París** de 2015 está en peligro de ser sobrepasado en esta década.
El año 2021 marcó un punto crucial cuando la **Agencia Internacional de la Energía** (AIE) concluyó que iniciar nuevos proyectos de extracción de petróleo o gas es **incompatible** con el Acuerdo de París. Desde entonces, la AIE ha moderado sus proyecciones. Sin embargo, dos años más tarde, en la COP28, los países del mundo se comprometieron a avanzar hacia una **transición** que impulse la salida gradual de estas energías contaminantes.
Dentro del sector empresarial, las **compañías energéticas occidentales** son las que más proyectos tienen aprobados, mientras que **Saudi Aramco** y la firma china **CHN Energy** son las que generarán mayor cantidad de emisiones. Lou Welgryn, de Data for Good, expresó en un comunicado que “la **industria fósil** y quienes la financian están destruyendo el Acuerdo de París”.
Entre 2021 y 2024, las **65 principales** entidades bancarias del mundo han destinado más de **1.6 billones de dólares** (aproximadamente **1.377 billones de euros**) a las empresas implicadas en los proyectos evaluados por las ONGs. Estos datos resaltan una creciente contradicción entre los compromisos climáticos y la realidad financiera, donde los fondos fluyen hacia sectores que amenazan la estabilidad ambiental global.
La situación actual exige una reflexión profunda sobre las políticas energéticas y el futuro del planeta. La comunidad internacional enfrenta un dilema crítico: continuar con la explotación de recursos fósiles que representan un peligro inminente para el clima, o adoptar un enfoque más sostenible que priorice el bienestar del medio ambiente y de las generaciones futuras. La acción colectiva será fundamental para combatir el cambio climático y alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, evitando así las consecuencias más severas de la crisis climática.

