
Ella piensa que ya no puede seguir así. Preferiría ver oportunidades para disparar a los lobos problemáticos. Porque no terminará, es su expectativa. “Si entra aquí, pronto irá a los establos”.
También le entristece porque ama a sus animales. También hay mucha emoción involucrada. Ella trabaja en ello todos los días. “Quieres poder protegerlos, pero sí, eso es casi imposible ahora”.
El consultor de Wolf, Jaap Mekel, de provincia, está impresionado por la calidad de la red en Boijl. Pocas veces se encuentra con ganaderos que protejan tan bien a sus animales.
“Creo que esta es la segunda o tercera vez que veo una parrilla tan buena. Y las otras dos veces no hubo ataque. Esta es la primera vez que un lobo pasa”.
Mekel asesora a los ganaderos cuando quieren comprar una valla resistente a los lobos. Espera que este incidente no le ayude en su trabajo. Si esto no es suficiente, la cuestión es cómo proceder.
Mekel preferiría no crear una especie de carrera armamentista, añadiendo nuevas extensiones para mantener al lobo a raya.
“Puedes colocar dos cables con corriente un metro delante de la red, y otro con corriente un metro delante de ésta. Entonces el lobo tiene que echar a correr, lo cual es difícil porque también le da descargas eléctricas. Pero en algún momento se detiene”.
