
Si los síntomas que sugieren apendicitis son sólo leves, los médicos suelen esperar una noche y primero observar la progresión adicional. Con toda probabilidad, a menudo se trata “sólo” de una apendicitis no complicada que se limita al apéndice. En tales casos, en principio es posible un tratamiento conservador con antibióticos.
Sin embargo, los estudios al respecto son contradictorios y los expertos los evalúan de manera diferente. La mayoría de los cirujanos prefieren la extirpación quirúrgica si se sospecha apendicitis, ya que pueden surgir complicaciones si el apéndice se rompe bajo la terapia con antibióticos. Además, algunos estudios muestran que la apendicitis reaparece en muchos casos después de un tratamiento conservador con antibióticos.
El diagnóstico de apendicitis sólo puede confirmarse con certeza durante una operación. Si resulta que el apéndice no es la causa de los síntomas, los médicos pueden extirparlo o dejarlo en su lugar. El escenario que debería ocurrir en este caso se discutirá con los padres antes de la operación.
