El club juventino se centra en el mercado saliente para dar cabida a los recién llegados pero también para aligerar la cuantía de los salarios o quizás ganar dinero con algunas ventas onerosas. Qué podría pasar
La revolución de la Juve pasa inevitablemente por un mercado entrante -y los nombres están desperdiciados, siendo Kostic la sorpresa más reciente posible- y por otro saliente. Dos vías de comunicación, destinadas a condicionarse porque al final los recursos no son ilimitados y las cuentas presupuestarias acabarán por acobardarse. Por eso, el verano de HCL será especialmente complejo, al borde de un difícil equilibrio entre las necesidades contrapuestas de un necesario fortalecimiento y una igualmente necesaria sostenibilidad.

