
Las imágenes de arriba muestran a Thomas Johnson (19) inhalando gas de la risa al volante de su automóvil. En el vídeo, grabado en Oxfordshire, Inglaterra, justo antes del accidente, se puede escuchar claramente a sus tres pasajeros divirtiéndose, pero luego la atmósfera cambia. Al pasar, Thomas pierde el control y se estrella. En ese momento circula nada menos que a 160 kilómetros por hora, en un lugar donde sólo se permite circular a 50.
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