
Según el ganadero de carne Klaas Mussche de Balkbrug en Overijssel, la policía intimidaba: “Había casi una furgoneta para cada ganadero”. El ambiente se volvió sombrío por momentos, especialmente cuando la policía retiró un tractor que había bloqueado un vehículo policial con una pala. En el transcurso del día, los campesinos se trasladaron de la casa provincial a la alcaldía, pero resultó imposible una conversación con el alcalde.
