William Delahaye: El Joven Genio Detrás de las Mini-Catedrales de Reims
La historia de William Delahaye es una inspiradora mezcla de pasión y patrimonio. Este joven de 21 años, estudiante en Reims, ha convertido su amor por la tecnología y la historia en una exitosa auto-empresa dedicada a la creación de mini-catedrales impresas en 3D.
El Origen de una Pasión
La aventura de William comenzó en 2021, cuando, a los 16 años, descubrió un modelo digital de la catedral de Reims en línea. Desde el primer instante, se sintió atraído: “Me dio ganas de hacerlo”, dice. Sin embargo, el inicio no fue fácil. Con impresoras 3D de calidad mediocre y una curva de aprendizaje pronunciada, William se dedicó a perfeccionar su técnica. Abandonando el uso de plástico, comenzó a trabajar con resina, lo que le permitió lograr resultados impresionantes de una precisión de 50 micrones.
De Hobby a Negocio
Para ganar visibilidad, William empezó a exhibir sus creaciones en una panadería local en 2024. Un encuentro fortuito con el presidente honorario de la Sociedad de Amigos de la Catedral cambió su trayectoria. Fascinado por su trabajo, este presidente le hizo un pedido, lo que le impulsó a establecer su propia auto-empresa. Este fue el inicio de una emocionante carrera que se propagó rápidamente por el boca a boca.
Creaciones Originales
El joven artista también creó un modelo de la basilica de San Remi, completamente desde cero y sin un croquis previo, evidenciando su creatividad y dedicación.
Producción a Gran Escala
En diciembre de 2025, William logró un importante hito al conseguir su primer contrato oficial en el popular mercado navideño de Reims. En cuestión de semanas, vendió 80 de sus mini-catedrales, y con la incorporación de impresoras más avanzadas, ahora puede producir hasta cinco catedrales cada tres horas. El modelo más solicitado mide 14,5 cm de largo y 8 cm de alto, atrayendo tanto a particulares como a instituciones religiosas.
Un Nuevo Hogar para Sus Creaciones
Desde comienzos de junio, las obras de William están disponibles en la Oficina de Turismo de Reims, donde se venden a 20 euros cada una. Estas mini-catedrales, que destacan por sus delicados detalles y sus florecitas de lis, están destinadas a atraer a turistas y amantes del arte.
El Futuro de William
La historia de William no se detiene aquí. Actualmente está trabajando en 3D en un modelo del “Ángel de la Sonrisa”, otro símbolo emblemático de Reims. Reconoce que la impresión 3D le ha permitido expandir sus habilidades técnicas y artísticas. Este próximo año, se trasladará a Charleville-Mézières para estudiar informática, llevando consigo su pasión por la impresión 3D.
Conclusión
William Delahaye es un ejemplo brillante de cómo la combinación de talento, trabajo duro y pasión por el patrimonio puede llevar al éxito en el mundo moderno. A medida que sus mini-catedrales continúan ganando popularidad, es evidente que este joven artista tiene un futuro brillante por delante.

