
ADRIAN DENNIS / AFP
La segunda línea inglesa Abbie Ward marca un ensayo durante la semifinal de la Copa del Mundo de rugby femenino entre Francia y Inglaterra, en el estadio Ashton Gate de Bristol, el 20 de septiembre de 2025.
El **rugby femenino** ha alcanzado un alto nivel de competitividad, como se pudo apreciar en la emocionante semifinal de la **Copa del Mundo** celebrada el 20 de septiembre de 2025. La selección francesa se enfrentó a la poderosa selección inglesa en un encuentro que prometía ser histórico, pero que lamentablemente acabó con una derrota para las **Bleues** por un marcador de 35 a 17.
El encuentro inició con una primera parte muy **intensa**, en la que Francia mostró una defensa sólida y una **estrategia** bien definida. Al medio tiempo, el marcador reflejaba una diferencia mínima de solo dos puntos, 5 a 7 a favor de Inglaterra, que era considerada la gran favorita no solo del match sino de todo el torneo. La selección inglesa había logrado 60 victorias en sus últimos 61 partidos, lo que demostraba su predominio en el rugby femenino a nivel internacional.
Francia, un rival digno
A pesar de las estadísticas adversas, las francesas lucharon valerosamente. La primera mitad terminó con una muestra de que podían desafiar a su oponente. Con un **esfuerzo colectivo** impresionante, el equipo trató de romper la racha de 16 victorias consecutivas de las inglesas sobre ellas, aunque esto se iba a poner difícil en la segunda parte.
Tras el descanso, Inglaterra salió con más energía y determinación. La segunda línea **Amy Cokayne** anotó un ensayo a los 46 minutos, lo que marcó el inicio de una avalancha de emociones para los aficionados ingleses. La **transformación** de Zoe Harrison amplió la ventaja a nueve puntos.
La lucha continúa
Sin embargo, las **Bleues** no se dieron por vencidas. A los 52 minutos, **Kelly Arbey** respondió con un ensayo transformado que acercó a Francia, dejando el marcador en 12 a 17. La esperanza estaba viva, pero la **experiencia** y la potencia del equipo inglés empezaron a hacerse notar, y a partir de ese momento el juego se inclinó definitivamente hacia el lado británico.
El **ensayo** transformado de Abbie Ward a los 59 minutos, seguido del impresionante trabajo de Ellie Kildunne, punctuó el sufrimiento de las francesas que, a pesar de un último esfuerzo donde **Nassira Konde** logró un ensayo, vieron como su oportunidad de alcanzar la final se desvanecía.
Las **anglosajonas** sellaron su victoria con un último ensayo de Megan Jones antes de que el árbitro pitara el final del encuentro. Con esta victoria, Inglaterra se prepara para enfrentar a **Canadá** en la final que se llevará a cabo el 27 de septiembre, en busca de su tercer título mundial tras haber derrotado a Nueva Zelanda en la otra semifinal.
El camino de las Bleues
La derrota de Francia en esta semifinal no pone fin a su camino en el torneo. El equipo se enfrentará a Nueva Zelanda en la final de consolación, en la cual lucharán por la **medalla de bronce**. Este encuentro representa una oportunidad importante para las **Bleues**, que buscan dejar su huella en la historia del rugby femenino y, con ello, adquirir una experiencia invaluable.
A pesar de la dura derrota, las jugadoras francesas han demostrado su **talento**, su pasión por el deporte y su capacidad de competir a niveles altísimos. La competencia en el **rugby femenino** continúa creciendo, y cada torneo nos deja lecciones y experiencias valiosas, tanto para los equipos participantes como para los aficionados del deporte.
Francia sigue siendo una fuerza a tener en cuenta en el rugby femenino y su futuro se ve prometedor. Los aficionados pueden estar orgullosos del esfuerzo que su equipo ha realizado y del crecimiento que ha experimentado en los últimos años, sentando las bases para un rugby aún más competitivo en los próximos campeonatos.



