
La policía detuvo anoche a dos jóvenes franceses de 14 y 16 años culpables de una considerable lista de actividades delictivas. Así que condujeron en un coche. Fue robado. También condujeron demasiado rápido.
Los agentes vieron el coche circulando por la A16 y por la A27 cerca de Breda, la policía conducía detrás de los niños. Se dieron a la fuga y se inició una persecución. Alcanzaron velocidades de 220 kilómetros por hora. Fueron arrestados cerca de Nijkerk. Luego resultaron ser chicos franceses de 14 y 16 años.
