
Rijkswaterstaat colocó anoche una barrera protectora a lo largo de la A59 en el cruce de Empel. Se trata del lugar donde Sanne y Hebe murieron en octubre del año pasado. El ministro Mark Harbers de Infraestructura y Gestión del Agua ha decidido hacer que el intercambio sea más seguro.
El domingo, otro automóvil salió volando de la curva y luego terminó en el agua. Los ocupantes resultaron ilesos esta vez. El ayuntamiento y el colegio de alcaldes y concejales de Den Bosch han insistido previamente en los ajustes en la infame curva.
Harbers ahora ha decidido mejorar la seguridad en los cuatro arcos de conexión en el intercambio. Se colocarán rieles guía, se instalarán reflectores y se ajustará la plantación para que se vea mejor el recodo.
