
En Waaggebouw fue necesario excavar un nuevo contenedor de residuos. El operador de la excavadora se topó con “algo”, lo que le hizo decidir que era mejor dejar de cavar y llamar a los arqueólogos de la ciudad. Y resultó ser una muy buena decisión.
Heces y desechos
El conductor parecía haber encontrado un pozo negro; una fosa para los excrementos, donde la gente también tiraba los desechos en aquella época. Las investigaciones demostraron que el pozo data aproximadamente de 1450 a 1558 a más tardar, porque después de ese año las casas en el lado sur del Waag fueron demolidas.
Pero el contenido del pozo negro también resultó estar lleno de sorpresas, pues en él encontraron los restos de un viejo zueco y una especie de cubo. Ambos fabricados en madera.
Según el especialista en madera. Silke Lange Los hallazgos de BIAX son muy especiales. Especialmente el de lo que efectivamente resultó ser un zueco, porque los restos juntos formaban un ejemplar casi completo.
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