El cohete que cayó en Polonia el martes, matando a dos personas, no se originó en su país, según el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. “No tengo ninguna duda de que el misil no era nuestro”, dijo a los medios ucranianos. Zelensky señala a Rusia como culpable, basándose en su inteligencia militar.
Inicialmente, las autoridades polacas también asumieron que el misil provenía de Rusia, pero luego se corrigió. Polonia, al igual que Estados Unidos y la OTAN, califica de “probable” que el incidente haya sido causado por la defensa aérea ucraniana. Sin embargo, la responsabilidad es de Rusia, porque inició la guerra y llevó a cabo muchos ataques con cohetes el martes, también cerca de la frontera.
Zelensky quiere que Ucrania también tenga acceso al lugar del accidente para investigar lo sucedido. Quiere saber sobre qué base sus socios occidentales sacan la conclusión de que el misil vino de su país. Ucrania estaría dispuesta a cooperar plenamente con una investigación.
