
Un mois después de la **vuelta al cole**, el tema recurrente de la **limpieza** de los baños en los **colegios** vuelve a estar en el centro del debate. Varios estudios muestran que un **tercio** de los estudiantes de secundaria afirma evitar usar estos espacios. La mayoría de las quejas proceden de los **alumnos**, quienes reclaman el desinterés de sus compañeros, mientras que los directores hacen lo posible por mejorar la situación.
El problema de la **proliferación** de quejas sobre la limpieza de los **baños** en los colegios de la **Haute-Garonne** se ha reavivado, apenas un mes después del inicio del nuevo curso escolar. Muchos estudiantes expresan su desagrado y prefieren **aguantarse** durante las clases. No se trata solo de un problema de **mantenimiento**, sino de la falta de consideración de algunos estudiantes que no cuidan el lugar. Diversas encuestas han puesto de manifiesto que esta **situación** es crónica y las respuestas varían según la institución educativa.
Según la experiencia de una madre de familia con una hija en el **colegio Léonard de Vinci** en **Tournefeuille**, la situación es alarmante. “Los baños del patio están muy sucios, hay agua por el suelo. Algunos no tienen cerraduras, y las paredes están llenas de **graffiti**. En el interior, la cosa mejora, pero también hay grafitis y, para colmo, falta de papel higiénico. En definitiva, una situación que ningún padre desearía para su hijo y de la que los responsables de los colegios no informan”, relata.
En el **colegio de Fronton**, al igual que en muchas otras instituciones, los comentarios de los alumnos sobre la higiene de los baños se repiten. Al igual que en **Tournefeuille**, hay cerraduras que no funcionan, falta de papel higiénico y otros problemas de limpieza. Este tipo de quejas se discuten con frecuencia en las reuniones del consejo de administración de los colegios, que posteriormente se elevan al **Consejo Departamental** de Haute-Garonne, responsable de la infraestructura y su conservación.
Blocs sanitarios limpios dos veces al día
Este problema, según parece, ha sido abordado de manera seria por la administración, que gestiona un total de 122 colegios. “Prestamos especial atención al mantenimiento de los colegios día a día, para el bienestar de los estudiantes”, señala la **colectividad**. Un total de **1,200** empleados están asignados para garantizar el mantenimiento y los **servicios de restauración escolar** en los colegios públicos. Los sanitarios son limpiados dos veces al día por los operativos de mantenimiento, una vez por la mañana entre las 6 y las 8 y otra en la tarde. No obstante, el Consejo Departamental no tiene competencia en cuanto a la vigilancia y disciplina que corresponde a la **Educación Nacional**.
Esto dirige la responsabilidad a los **directores** de los colegios, quienes deben gestionar un entorno que a menudo no es sencillo. Un ejemplo es el caso del director de la **Cité Scolar Vincent Auriol** de **Revel** (colegio y **lycée**), que se manifestó en mayo pasado sobre actos de **vandalismo** y comportamientos negligentes en los baños de la institución. Envió un correo electrónico a los padres para “sensibilizar sobre este asunto”, reconociendo haber recibido reacciones positivas. Sin embargo, a pesar de haber comenzado el año escolar con inodoros rotos, las vandalizaciones siguieron, lamentó el director, quien se vio obligado a gastar 1,000 euros en papel higiénico, que a menudo terminaba en el agua.
Este fenómeno no es nuevo. Una encuesta realizada por el magazine juvenil **Okapi** en marzo de este año cuestionó a 1,200 estudiantes, de los cuales el 75% eran chicas. Seis de cada diez afirmaron haberse retenido toda una jornada, y un tercio del grupo entrevistado confesó no utilizar nunca los baños en su institución. Los motivos en este caso son la limpieza y la falta de intimidad.
Un estudio nacional
En 2015, el **Observatorio Nacional de Seguridad y Accesibilidad** de los centros educativos publicó un estudio sobre los **sanitarios escolares**. Esa investigación, realizada hace diez años, ya mostró que un tercio de los estudiantes se abstenía de utilizar los baños en sus centros, lo que generaba comportamientos de **evasión** y repercusiones en la salud (como **dolores abdominales** o **trastornos digestivos**). Las causas que enunciaron los encuestados fueron múltiples: falta de limpieza, daños constantes (inodoros atascados, graffiti, puertas dañadas), malos olores y escasa **intimidad**. En el caso de los chicos, el suelo mojado se ha convertido en un inconveniente recurrente.
Por tanto, es evidente que el cuidado y la limpieza de los baños en los colegios no solo son una cuestión de estética, sino que están directamente relacionados con la salud y el bienestar de los estudiantes. La colaboración entre la administración, el personal del colegio y los propios alumnos es crucial para mejorar esta situación. Cada uno tiene un papel que desempeñar en la creación de un ambiente más sano y cómodo. La atención a estos temas debería ser una prioridad para todos los involucrados en el sistema educativo.



