Control de los Partidos de Otoño en el Rugby Femenino
Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales han obtenido el control de sus partidos de otoño como parte de las modificaciones en el calendario global femenino de Rugby. Esta decisión busca potenciar no solo el interés en el rugby femenino, sino también asegurar que las federaciones nacionales puedan planificar sus encuentros de manera autónoma.
WXV Global Series 2026-2028
La nueva WXV Global Series, que reemplazará la competición WXV, se desarrollará entre 2026 y 2028, y contará con la participación de los 12 mejores equipos del mundo. En un contexto donde las competiciones de rugby femenino han tomado fuerza, este cambio representa una plataforma para mostrar el talento y la competitividad en el deporte.
Autonomía de las Federaciones Nacionales
Las federaciones nacionales y uniones podrán escoger sus propios partidos de local y visitante en los meses de septiembre y octubre. Esta flexibilidad es clave para fomentar el desarrollo del rugby a nivel nacional y fortalecer los lazos con los fanáticos. Las naciones que participarán, además de las selecciones británicas, incluyen a Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Estados Unidos, consolidando así el ranking mundial.
Compromiso Financiero y Oportunidades para Todos
Cada uno de los equipos recibirá el mismo apoyo financiero de World Rugby, independientemente de la cantidad de partidos que decidan jugar. Este enfoque garantiza un nivel de equidad y apoyo para todas las naciones dentro de la competición. Las federaciones anunciarán sus calendarios de partidos después de la Copa del Mundo, creando expectativas tanto para los jugadores como para los aficionados.
Retos para Equipos Menores
Los equipos clasificados entre el 13 y el 18, que enfrentan grandes desafíos financieros, jugarán sus partidos en un solo destino en 2026 y 2028, con financiamiento proporcionado por el órgano rector del rugby. Este grupo incluye a Brasil, Fiji, Hong Kong China, Países Bajos, Samoa y España. Este formato permitirá que estos equipos continúen compitiendo y mejorando a pesar de las limitaciones económicas.
Desaparición de la Competición WXV
Con el lanzamiento de la WXV Global Series, la competencia WXV – una liga de tres niveles introducida en 2023 – dejará de existir. Este cambio permite una mayor preparación y competencia para las naciones participantes antes del Rugby World Cup del 2029.
Calendario Competitivo
Se prevé que los 12 equipos principales jueguen entre 9 y 16 partidos anuales en años sin Copa Mundial, con un máximo de seis partidos. Este calendario incluye encuentros que se llevarán a cabo durante 2027, cuando, además, se enviarán jugadores para la primera gira del British and Irish Lions femenino a Nueva Zelanda.
Inversión y Visibilidad del Rugby Femenino
World Rugby ha planeado invertir más de 9 millones de libras esterlinas en la WXV Global Series, lo que debería contribuir a la visibilidad del rugby femenino a nivel mundial. Las cifras de audiencia récord del Mundial de Inglaterra, donde la final en Twickenham se vendió por completo el 27 de septiembre, demuestran el creciente interés por el rugby femenino.
Un Hito en el Rugby Femenino
El lanzamiento de la WXV Global Series marca un momento distintivo para el rugby femenino. Según Brett Robinson, presidente de World Rugby, este desarrollo representa un compromiso para elevar los estándares del rugby, proporcionar partidos competitivos de manera constante, priorizar el bienestar de las jugadoras y lograr resultados comerciales sostenibles.
La Mirada Hacia el Futuro
En 2023, World Rugby anunció una nueva competición masculina que comenzará en 2026, compuesta por 24 equipos y dividida en dos divisiones. Este movimiento subraya la importancia creciente del rugby en todos sus formatos y el compromiso de la organización por desarrollar tanto el rugby masculino como el femenino en un futuro próximo.
La WXV Global Series promete ser un elemento vital en la evolución del rugby femenino, proporcionando un marco sólido en el cual las naciones pueden competir y crecer, fomentando un ambiente de desarrollo y exposición que puede llevar a un nuevo nivel de popularidad y profesionalismo en el deporte. Sin duda, cada cambio apunta a un futuro más brillante y competitivo para las mujeres en el rugby.
