
La representación, realizada por un grupo de extras, giraba en torno al llamado “tableau vivant”, una interpretación teatral en la que las figuras del cuadro “cobran vida” temporalmente. Esto se hizo creando un contexto social que remitía a la época de la plaga de la papa, la crisis textil y la batalla escolar.
Lieven Vuylsteke, que escribió el texto teatral y lo dirigió, destaca que los personajes del cuadro no sólo reflejan la historia de Waregem, sino que los extras contemporáneos también forman una muestra representativa de la población actual. “Ya se han identificado la mitad de los personajes de la obra de Claus. La pintura nos ofrece una mirada a la sociedad de esa época, y las personas en el escenario representan la comunidad de hoy”.

