Esfuerzos encubiertos de Rusia para influir en las elecciones de Armenia
Rusia ha intensificado sus esfuerzos encubiertos para socavar la reelección del líder armenio, Nikol Pashinyan, en un contexto en el que su victoria podría consolidar la realineación de Armenia hacia Occidente. Según informes de fuentes gubernamentales y de inteligencia occidental, Moscú ha desarrollado campañas de desinformación en favor de candidatos pro-rusos y ha planeado el transporte de decenas de miles de armenios rusos para influir en el resultado electoral.
Contexto político de Armenia
Armenia, una nación sin acceso al mar con una población de 3 millones de habitantes, ha mantenido históricamente lazos estrechos con Moscú desde la Guerra Fría. Sin embargo, Pashinyan, quien actualmente lidera las encuestas, ha buscado acercarse a Europa y a la OTAN, ganándose el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump.
Recientemente, el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, visitó Yerevan para firmar un acuerdo sobre minerales y establecer una ruta de transporte propuesta que podría disminuir aún más la influencia rusa en la región.
El plan de transporte de votantes
En octubre pasado, el Kremlin creó la Dirección de Cooperación Estratégica y Asociación, encargada de supervisar las operaciones de influencia en Armenia. Funcionarios rusos han discutido la posible movilización de armenios radicados en Rusia para votar contra Pashinyan, una propuesta que ha suscitado serias consideraciones dentro de la comunidad de inteligencia.
La diáspora armenia, que se estima en más de 2 millones en Rusia, no tiene derecho a votar desde el extranjero. Se estima que el costo de transportar a 100,000 votantes podría alcanzar unos $50 millones.
Perspectivas electorales
Las encuestas recientes indican que el partido de Pashinyan, Contrato Civil, podría obtener alrededor del 30% de los votos, mientras que el partido de su principal oponente, Samvel Karapetyan, apenas alcanzaría un 6%. Karapetyan, un empresario con vínculos en Rusia, es considerado el candidato preferido por Moscú.
Acuerdo de paz mediado por EE. UU.
Pashinyan accedió al poder en 2018 tras protestas que derrocaron a su predecesor alineado con Moscú. Las relaciones entre Armenia y Rusia se deterioraron tras la ineficacia de los cascos azules rusos en Nagorno-Karabaj, lo que llevó a Pashinyan a un acuerdo de paz mediado por EE. UU. en agosto.
Este acuerdo podría abrir una ruta de transporte a través de Armenia hacia Asia Central, un movimiento que Rusia considera inaceptable.
Aumento de la desinformación
Rusia ha intensificado sus campañas de desinformación para desacreditar al gobierno de Pashinyan. Ejemplos de esto incluyen una campaña que alegaba un acuerdo de tierras corrupto que involucraba a la senadora estadounidense Jeanne Shaheen.
El Kremlin ha utilizado redes de bots, como “Storm-1516”, para sabotear la opinión pública, incluyendo la creación de un medio de comunicación para la diáspora armenia que promueve narrativas en contra de Pashinyan.
En conclusión, Rusia está empleando múltiples tácticas para intervenciones en las elecciones armenias, desde el transporte de votantes hasta campañas de desinformación, con el objetivo de mantener su influencia en la región. Los resultados de estas elecciones no solo afectarán a Armenia, sino también tendrán repercusiones en la geopolítica del Cáucaso y las relaciones entre Rusia y Occidente.

