
Van Grieken dijo que es inaceptable para los nacionalistas sociales “que en un país tan próspero como Flandes puedan existir trabajadores pobres”. “Porque no es normal que las personas que tienen un trabajo de tiempo completo tengan que hacer cola en el banco de alimentos o tengan que hacer trabajos extras fuera de horario, solo para llegar a fin de mes”.
Bélgica sigue siendo el campeón mundial de los impuestos laborales, denunció el presidente de Vlaams Belang. Una persona soltera sin hijos paga no menos del 53 por ciento de impuestos. “Eso significa que solo comienzas a trabajar por tu propio salario después del almuerzo”, dice Van Grieken. “Y los flamencos no pagan esos impuestos para aumentar estructuralmente las pensiones más bajas, para gestionar la crisis del cuidado de los hijos o para suprimir la obligación de alimentos. El gobierno está ocupado con el fin del mundo, el flamenco con el fin de mes”.
“Es por eso que estamos aquí con un requisito central claro: sacar más salario neto del salario bruto. Pondremos una propuesta concreta sobre la mesa para ello. La suma libre de impuestos debe elevarse al nivel del salario digno y el segundo tramo impositivo debe aumentarse del 40% al 30%. Esto ahorrará rápidamente a los trabajadores flamencos 150 euros más netos al mes. ¿Y esa medida cuesta dinero? Ciertamente. Pero no son los flamencos los que viven por encima de sus posibilidades, es el estado belga el que vive por encima de sus posibilidades”, concluyó Van Grieken.



