Desde su fundación en **2022**, la compañía de teatro **Désor!entée** ha comenzado a marcar una diferencia en la forma en que se acercan al **arte** y la **cultura** en zonas rurales. Nacida de la amistad entre **Sixtine Mony** y **Elsa Ballenghien**, esta innovadora propuesta teatral lleva el escenario a las **grandes extensiones de campo** y a las **granjas** de la región del **Aube** y sus alrededores, fusionando dos mundos que parecen completamente distintos. La esencia de su enfoque es auténtica: se busca dar **voz** y **visibilidad** a las historias del entorno agrícola, un sector que a menudo está **marginalizado** en el ámbito cultural.
Cuando Sixtine Mony y Elsa se conocieron en el **conservatorio de Dijon**, no solo compartieron una conexión personal, sino también un deseo común de explorar y **destacar** el mundo rural en sus creaciones artísticas. A pesar de sus **orígenes** diferentes —Sixtine con raíces en el campo y Elsa como una auténtica parisiense—, ambas encontraron un terreno común en su visión artística. Esta amistad y colaboración se tradujo en un fuerte compromiso con el **teatro comunitario**, al que decidieron acercarse desde una perspectiva innovadora y auténtica.
La comparación con grupos como **Los Bodin’s** puede surgir fácilmente, pero Sixtine aclara: “Nuestro enfoque no es exclusivamente humorístico. Queremos ofrecer una experiencia cultural que represente verdaderamente la vida en el campo.” A través de sus obras, **Désor!entée** se compromete a **restablecer** el carácter y la dignidad del mundo agrícola, ayudando a la audiencia a conectarse con las realidades de los **agricultores** y la vida rural.
Cuando la idea de fundar la compañía se formalizó, el contexto fue favorable. Una **granja** en **Vauchonvilliers**, que se transformó en su primera sede, se convirtió en un espacio ideal para ensayar y representar. **Sixtine**, con su conexión a la zona, encontró en este lugar la oportunidad perfecta para llevar a cabo sus ambiciones artísticas. “Había una **escena** de teatro en el interior. Era un lugar mágico”, comenta. Con una determinación que desafió las expectativas, ambas mujeres se lanzaron al emprendimiento cultural, decididas a hacer de su sueño una realidad tangible.
La Cultura Debe Ser Accesible
El objetivo de **Désor!entée** es claro: llevar la cultura a las personas que no suelen tener acceso a ella. Para lograr esto, comenzaron contactando a las **MJC** (casas de jóvenes y cultura) de la región, ofreciendo cursos de teatro como primer paso para involucrarse en la comunidad. Jill y **Elsa** recibieron respuestas afirmativas y empezaron a diseñar sus **programas** educativos, que también abrirían las puertas a sus futuros **espectáculos**.
En su primer encuentro, cuando propusieron un espectáculo sobre la vida agrícola, recibieron la propuesta de realizar una presentación en un evento comunitario. A partir de esa primera oportunidad, se ejecutaron espectáculos acortados y se ajustaron sus obras, logrando presentarlas numerosas veces en diferentes localidades. Este esfuerzo inicial fue crucial para ganar visibilidad y establecer su presencia en la comunidad.
Reflejar la Realidad Agrícola
Sixtine Mony no solo se dedica al teatro; también trabaja en una **explotación agrícola**, lo que le proporciona un conocimiento de primera mano sobre el entorno rural que busca representar en sus producciones. “Entender la vida del agricultor es esencial para crear obras auténticas”, afirma. Este vínculo con el campo se traduce en su enfoque hacia el teatro, donde combinan su pasión por el arte con un compromiso sincero con las **realidades sociales** de la agricultura.
La calidad del trabajo de **Désor!entée** no ha pasado desapercibida, y han forjado numerosos **alianzas** con actores locales. Su proyecto “**Vue du champ**” es un ejemplo de ello, donde inmersiones en granjas permiten que las actrices vivan el verdadero día a día de los agricultores, y converjan sus experiencias en actuaciones teatrales. Este proceso no solo crea conexiones, sino que expande el **diálogo** sobre la vida rural entre diferentes públicos.
Désor!entée evita caer en clichés, enfocándose en ofrecer un retrato sincero de la vida en el campo. “Queremos que los agricultores que ven nuestras obras se identifiquen con las historias. No somos quienes les damos lecciones; buscamos dar claves para que aquellos que no provienen del medio entiendan mejor su realidad”, señalan. Así, la compañía no solo promueve el **teatro**, sino también una comprensión más profunda y respetuosa del sector agrícola.
