
El festival **Visa pour l’image**, que se celebra cada año en **Perpiñán**, es un evento esencial para el **photojournalisme**. En su **37.ª edición**, que comienza el 30 de agosto de 2025, se presentarán **26 exposiciones** que prometen dejar huella, tanto emocional como visual, en los asistentes. Este festival es conocido por no ser simplemente una exhibición de fotografías, sino que busca impactar a los visitantes con historias de gran profundidad que reflejan la **realidad social** a nivel mundial.
El director fundador del festival, **Jean-François Leroy**, ha mencionado que, a menudo, se ha criticado al evento por su tono **sombrío** y **dramático**. Sin embargo, Leroy argumenta que esta percepción no es un error, sino una realidad que el mundo enfrenta actualmente. “**El mundo va mal. El mundo va muy mal.** Y esta vez, todos lo están diciendo. En todas partes. Todo el tiempo”, señala.
La fidelidad al festival se traduce en cifras: en 2024, **243,000 visitantes** se unieron a la experiencia, de los cuales **23,000** eran estudiantes. Este vínculo con el público se ha forjado durante 37 años de esfuerzo constante, con un compromiso significativo hacia la **educación** y el **conocimiento** a través de la fotografía.
Des observaciones de largo curso
La edición de 2025 destaca por sus diversificadas exposiciones, ubicadas en diversos lugares de Perpiñán. Por ejemplo, se presentará la visión de **Eugene Richards** sobre **América** en el Convento de los Mínimos, junto con el trabajo de **Adam Gray** y una retrospectiva de **Stephen Shames** sobre la infancia y la familia. Explorando estos trabajos, Leroy menciona que “cuando uno visita la exposición de George Steinmetz, observa su plato de manera diferente”, refiriéndose al impacto de **“Alimentar el planeta”**, un estudio en profundidad sobre la agricultura.
El Convento de los Mínimos también alberga exposiciones de **Jean-Pierre Laffont** y **Jean-Louis Courtinat**, quienes narran historias visuales sobre la guerra de Argelia y 40 años de **fotografía social**, respectivamente. Estas perspectivas nos invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo y las **realidades cambiantes** de nuestras sociedades.
Las exposiciones también abordan conflictos contemporáneos: **Somalia**, **Siria**, **República Democrática del Congo**, **Ucrania** y, por supuesto, **Gaza**, que sigue siendo un tema polémico. La fotógrafa **Fatima Hassouna**, que fue asesinada por un bombardeo el año pasado, presentará su visión sobre los horrores de la guerra y el sufrimiento humano. Esta y otras exposiciones son esenciales para entender el contexto actual de las crisis globales.
El festival también tiene una exponencia crítica en la **exposición organizada por el Ayuntamiento de Perpiñán**, que mostrará imágenes del ataque del 7 de octubre en Israel, prometiendo generar controversia y debate público. La inauguración de esta exposición está programada para el 1 de septiembre a las 17 horas, añadiendo un toque especial a la programación del festival.
Más allá de las exposiciones, el festival contará con seis noches de proyecciones, comenzando el **1 de septiembre** con una sesión dedicada al reciente **megafuego en Aude**, un recordatorio de que la naturaleza también puede ser impredecible y catastrófica.
Práctica: la edición de 2025 del festival internacional del photojournalisme Visa pour l’image se llevará a cabo del 30 de agosto al 14 de septiembre, en 11 lugares del centro de Perpiñán. La entrada es gratuita y está abierta de 10 a 20 horas con proyecciones, encuentros y mesas redondas en el marco del festival. El programa completo está disponible en el sitio web del festival.
El festival Visa pour l’image se ha consolidado como un referente en la difusión de la fotografía documental y el photojournalisme, convirtiéndose en un espacio fundamental para el debate sobre la realidad que enfrentamos. Con cada edición, se aumenta la conciencia sobre temas cruciales y se promueve la empatía, invitando a los visitantes a reflexionar sobre las injusticias y desafíos en un mundo que a menudo parece desbordarse. La variedad de exposiciones y actividades asegura que el festival siga siendo un evento vital en el calendario cultural internacional.



