
El jueves (9 de enero de 2025), el tribunal deportivo de la DFB aceptó la objeción del VfL Bochum sobre el resultado del partido de la Bundesliga ante el Union Berlin y fijó el resultado final en 2-0 para el VfL. El punto de discordia fue el lanzamiento de un encendedor.
El portero del Bochum, Patrick Drewes, no pudo seguir jugando en el partido del 14 de diciembre de 2024 contra el Union Berlin poco antes del pitido final porque un encendedor lo golpeó en la cabeza. Un aficionado arrojó el objeto hacia la cancha.
La situación era inusual: un jugador no podía seguir jugando, pero el juego se completó con normalidad. Si el árbitro Petersen hubiera detenido el juego, la situación habría sido más clara. Entonces el tribunal deportivo se enfrentó a un caso difícil.
La situación general planteó varias preguntas al tribunal: ¿Se produjo un debilitamiento decisivo del VfL Bochum tan poco antes del pitido final? ¿Qué importancia tiene en la decisión el aparente “pacto de no agresión” posterior entre los equipos? El portero Drewes fue alcanzado por el mechero, pero ¿fue realmente grave el golpe?
