
A pesar de dos muertes en la tradicional regata de vela australiana desde Sydney hasta Hobart, la capital de la isla de Tasmania, los organizadores descartaban la cancelación de la regata.
Es una regla básica que después del inicio de una regata el patrón tiene el derecho y la responsabilidad de decidir si es seguro continuar navegando, dijo David Jacobs del club náutico organizador: “Es decisión del patrón continuar o rendirse.“El operador del barco puede evaluar las condiciones climáticas locales y éstas varían mucho en una regata de una distancia tan larga”, explicó Jacobs.
No habría demolición equivalente con seguridad
El Boxing Day (hora alemana) y, por tanto, la noche australiana, murieron dos tripulantes de diferentes yates en la 79.ª edición de la regata. Ambos eran considerados marineros experimentados. Un hombre de 55 años en el “Arctos Pez Volador” Fue golpeado por la botavara del yate, un hombre de 65 años en el “Bolina” de la escota de mayor.
Se creó una compleja estructura de seguridad alrededor de la carrera, explicó Jacobs. “Si lo descomponemos, deshagamos este”. No sería necesariamente más seguro para los barcos intentar regresar a la costa. Es posible que tengan que pasar por un clima aún peor.
Fuertes vientos y olas altas
Jacobs habló de condiciones difíciles y desafiantes. Durante la noche, la velocidad del viento alcanzó los 70 kilómetros por hora y las olas alcanzaron hasta tres metros de altura. Está seguro de que las condiciones influyeron en los accidentes. Sin embargo, los barcos están hechos para esas condiciones y los equipos están entrenados en consecuencia.
Un miembro de la tripulación del “Porco Rosso” también fue arrastrado por la borda, pero la tripulación lo devolvió al barco, informó Jacobs. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó sus condolencias a los familiares, amigos y parientes de los marineros heridos a través de las redes sociales. La policía está investigando los incidentes.
