La nueva variante de COVID-19 BA.3.2 “Cicada”
La variante BA.3.2 del COVID-19, comúnmente conocida como “Cicada”, ha captado la atención de las autoridades sanitarias en Estados Unidos y en todo el mundo. Este interés se debe a su inusual perfil de mutaciones y su reciente reaparición. El nombre “Cicada” se inspira en los insectos de la especie cicada, que pasan años bajo tierra antes de emerger, reflejando así el comportamiento de esta variante, que estuvo relativamente oculta hasta su reciente detección en sistemas de vigilancia.
Detección en EE.UU. y globalmente
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la variante BA.3.2 ha sido detectada en muestras de aguas residuales en al menos 25 estados de EE.UU. Además, se ha encontrado en hisopos nasales de viajeros y en muestras clínicas de pacientes, lo que sugiere tanto transmisión local como importada.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado BA.3.2 como una “variante bajo monitorización”, tras su aparición en más de 20 países, incluyendo Japón, Kenia, Alemania, Dinamarca, los Países Bajos y el Reino Unido. En algunas regiones de Europa, BA.3.2 ha representado casi el 30% de los casos secuenciados, aunque su presencia en EE.UU. es relativamente limitada.
Una linaje altamente mutado y distinto
La variante BA.3.2 es descrita por los científicos como “altamente mutada”, con aproximadamente 70 a 75 cambios en su proteína espiga, el componente del virus que permite su entrada en las células humanas. Estas alteraciones resultan en características de “escape inmunológico”, lo que puede permitir que la variante evada en parte la inmunidad conferida por las vacunas o infecciones anteriores.
Es importante señalar que BA.3.2 no forma parte de la línea JN.1, que ha dominado las últimas olas. En su lugar, se clasifica como una nueva línea del SARS-CoV-2, genéticamente distinta de las variantes JN.1 (incluyendo LP.8.1 y XFG), que han circulado en Estados Unidos desde enero de 2024. BA.3.2 se considera un descendiente de una rama más antigua BA.3 que había disminuido significativamente su circulación después de principios de 2022.
Orígenes y expansión
La variante BA.3.2 fue identificada por primera vez en noviembre de 2024 en una muestra respiratoria en Sudáfrica; sin embargo, su expansión más amplia se observó en 2025. Los investigadores sugieren que pudo haberse desarrollado de manera silenciosa durante un tiempo antes de ser reconocida nuevamente, lo que refuerza el apodo de “Cicada”.
En Estados Unidos, se han detectado previamente muestras de un número pequeño de viajeros y pacientes, junto con múltiples hallazgos en aguas residuales, incluyendo la vigilancia en aguas residuales de aviones. A pesar de su creciente huella internacional, no se considera actualmente una cepa dominante en EE.UU., según los datos de seguimiento del CDC.
Síntomas: ¿Qué observar?
Los médicos informan que BA.3.2 no presenta síntomas completamente nuevos en comparación con las variantes anteriores de Omicron. Sin embargo, se ha reportado un aumento en la frecuencia de “severos dolores de garganta”.
Los síntomas comunes incluyen:
– Fiebre o escalofríos
– Tos persistente
– Fatiga
– Dolores de cabeza y musculares
– Congestión nasal o rinorrea
– Pérdida del gusto o del olfato
– Náuseas, vómitos o diarrea
– Dificultad para respirar
¿Es más peligrosa?
Actualmente, no hay evidencia clara de que BA.3.2 cause enfermedades más graves que las variantes existentes. El virólogo Andrew Pekosz afirma que “BA.3.2 no ha demostrado hasta ahora ser una amenaza inmediata”. Sin embargo, advierte que al seguir evolucionando, aumenta la probabilidad de que se convierta en un virus más eficiente en la propagación y en causar enfermedad.
El Dr. Robert H. Hopkins Jr., director médico de la Fundación Nacional de Enfermedades Infecciosas, señala que “el número de mutaciones hace menos probable que las vacunas actuales sean tan efectivas contra la variante”. Sin embargo, se necesitan más datos para responder a esta pregunta con claridad.
Impacto actual y perspectivas
Aunque BA.3.2 se está propagando a nivel global, sus niveles en EE.UU. se mantienen relativamente bajos. No obstante, los expertos están instando a mantener la cautela a medida que el virus evoluciona. Mientras tanto, las tendencias más amplias del COVID-19 muestran una disminución en las muertes y visitas hospitalarias en comparación con años anteriores, aunque el virus sigue causando fallecimientos.
En la actualidad, BA.3.2 no se considera una amenaza global inmediata, pero su evolución y propagación serán monitoreadas de cerca en los próximos meses, a medida que los científicos recojan más datos.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿Qué es la variante BA.3.2?
La BA.3.2 es una subvariante del virus COVID-19 dentro de la familia Omicron, que ha captado atención por sus mutaciones y propagación en varios países.
Q2. ¿Por qué se llama “Cicada”?
El apodo refleja cómo la variante estuvo indetectada durante un tiempo prolongado y luego apareció repentinamente, similar a los insectos cicada.
