
La crisis de las enfermeras liberales en Cahors
En Cahors, el drástico aumento del precio del combustible desde marzo de 2026 ha puesto a las enfermeras liberales en una situación crítica. Dependientes de sus vehículos para atender a los pacientes, esta nueva alza de los precios no solo ha generado preocupación, sino que ha obligado a estas profesionales a reorganizar por completo sus itinerarios para seguir brindando atención.
Impacto económico en la profesión
Trabajando en áreas que requieren desplazamientos significativos, cada día se convierten en un ejercicio matemático para las enfermeras como Jessica G. y sus compañeras. Ellas recorren entre 110 y 160 km diarios, gastando entre 600 y 800 euros al mes solo en combustible. Para Anne-Sophie B., quien trabaja en un gabinete en Terre-Rouge, los costos han aumentado de manera alarmante, haciendo que cada llenado de combustible le cueste 15 euros más que antes.
Recortes en la atención al paciente
Lamentablemente, esta situación no solo afecta a las enfermeras, sino que también tiene un impacto directo en sus pacientes. Anne-Sophie ha tenido que reducir sus actividades, indicando que “hay cuidados que no podemos asegurar”. Esto ha llevado a rechazar la atención en áreas más apartadas y pedir a algunos pacientes que acudan al gabinete para recibir tratamientos que antes se realizaban a domicilio.
En zonas rurales, la situación se complica aún más. Los pacientes están siendo redirigidos hacia gabinetes más cercanos, mientras que se ha recurrido al apoyo de auxiliares de vida para aliviar la carga de trabajo de las enfermeras. Sin embargo, en Flaujac-Poujols, donde la cobertura es vital, las enfermeras aseguran que la organización no ha cambiado sustancialmente porque no pueden abandonar a sus pacientes.
La presión financiera se intensifica
La falta de apoyo financiero, sumada al aumento de precios, ha llevado a cuestionamientos sobre la viabilidad de continuar en la profesión. Anne-Sophie B. plantea: “Nos preguntamos si valdrá la pena levantarnos para ir a trabajar”. Esta situación ha generado frustración, especialmente tras la presentación de un acuerdo que solo contempla una ayuda simbólica de 150 euros anuales, un monto que consideran ridículo ante el costo real de su trabajo.
Una sensación de olvido
El malestar entre las enfermeras liberales es palpable. Se sienten “olvidadas” por el sistema sanitario, ya que las indemnizaciones de desplazamiento son significativamente superiores para otros profesionales liberales, como médicos y fisioterapeutas. La necesidad de una uniformidad en las compensaciones es urgente, dado que todas enfrentan los mismos costos de combustible.
El futuro de las enfermeras liberales en Cahors es incierto. Sin un apoyo gubernamental real y con los costos en constante aumento, es posible que muchas se vean forzadas a reducir sus operaciones o abandonar la profesión. La pregunta de si la profesión aún vale la pena se convierte, entonces, en una dura realidad.



