
Hoy, decenas de miles de personas participan en una manifestación nacional, que se acompaña de una gran molestia en muchos sectores. Además, ABVV y ACV organizan una huelga general el 31 de marzo.
Unizo no tiene comprensión de las acciones sindicales y teme una masacre económica. “Tememos las escaladas. Estas acciones son perjudiciales para nuestra economía y el futuro de nuestro país”, dice el CEO Danny Van Assche.
Esa promoción va “muy lejos”, dice Voka. “Los aeropuertos se van planos, los puertos marítimos experimentan molestias, el transporte público se reduce al mínimo, las escuelas permanecen cerradas y los servicios postales están dejando el trabajo”, dice el CEO de Voka, Hans Maertens.


