
MANDEL NGAN / AFP
Donald Trump, ici s’exprimant depuis le Bureau ovale de la Maison Blanche, à Washington, le 6 juillet 2026.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha generado controversia al vincular el próximo partido de la Copa del Mundo entre Estados Unidos y Bélgica con su derrota en las elecciones de 2020. Durante una conferencia de prensa, Trump hizo una serie de declaraciones que han causado revuelo tanto en el ámbito deportivo como en el político.
Trump y el partido Estados Unidos-Bélgica
El presidente, hablando desde el Despacho Oval, afirmó: « Si nos vencen, podrán estar realmente orgullosos. Y a la vez, si nos vencen, diré que el partido estuvo amañado, igual que las elecciones de 2020 ». Esta declaración reveló su inclinación por deslegitimar una posible derrota, reflejando la narrativa que ha mantenido desde que perdió ante Joe Biden.
Reacciones a sus comentarios
La reacción de la prensa y del público ha sido mixta. Mientras algunos critican a Trump por utilizar el deporte como plataforma para expresar teorías de conspiración, otros ven en sus palabras una táctica para motivar al equipo estadounidense. Sin embargo, su afirmación de que el partido podría estar amañado añade un aire de desconfianza en el contexto deportivo.
Una controversia adicional: el carton rojo
Aparte de sus comentarios sobre el partido, Trump también está bajo escrutinio por haber contactado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir la revisión de un cartelón rojo que fue impuesto al atacante estadounidense Folarin Balogun. Este suceso ocurrió durante un partido previo contra Bosnia-Herzegovina y su exclusión del encuentro contra Bélgica podría afectar considerablemente las posibilidades de Estados Unidos en el torneo.
Trump justificó su intervención diciendo: « Solo pedí una revisión porque no pensé que fuera una falta », aunque no mencionó cómo eso podría influir en el arbitraje del futuro encuentro.
Críticas hacia el arbitraje
En cuanto a la actuación del árbitro en el encuentro anterior, Trump no tuvo reparos en criticarlo, calificándolo de « horrible » y « muy dudoso ». Estos comentarios podrían poner más presión sobre los árbitros en el próximo partido, dado que cualquier decisión crucial puede ser vista a través del prisma de la controversia que Trump ha creado.
Confusión sobre el fútbol
Adicionalmente, Trump admitió que no sabía qué era un cartelón rojo antes de este incidente, lo que pone de relieve su falta de comprensión del deporte que su país está representando en el mundo. Aunque se autodenomina un experto en deportes, su desconocimiento plantea interrogantes sobre su intervención en temas futbolísticos.
Con un partido vital ante Bélgica a la vista, el contexto que Trump ha creado podría influir no solo en la percepción pública del evento, sino también en la mentalidad del equipo. Esta mezcla de política y deporte sigue siendo un tema candente que muchos estarán observando de cerca.


