
Ongles quebradizos: ¿Cuáles son las causas y cómo tratarlos?
Los problemas de fragilidad en las uñas son más comunes de lo que pensamos, afectando aproximadamente al 20% de la población, especialmente a las mujeres. Si tus uñas se rompen con facilidad incluso al realizar actividades cotidianas, es posible que estés enfrentando un problema subyacente que merece atención.
Causas de la fragilidad unguéal
La fragilidad de las uñas puede atribuirse a varias razones. Las siguientes son las causas más comunes:
Microtraumatismos
Actividades cotidianas como el bricolaje o el manejo de objetos duros pueden provocar microtraumatismos en las uñas, contribuyendo a su debilitamiento y quiebre.
Lavado frecuente de manos
El lavado constante de manos, fundamental por razones de higiene, puede deshidratar las uñas y hacerlas más susceptibles a romperse.
Exposición a productos químicos
El contacto frecuente con detergentes, jabones y otros productos de limpieza, así como el uso de esmaltes y quitaesmaltes, puede dañar la estructura de las uñas, volviéndolas quebradizas.
Cómo cuidar y tratar tus uñas
Si tus uñas son quebradizas, existen varias estrategias que puedes implementar para fortalecerlas y reducir las roturas:
Usa guantes
Al lavar los platos o realizar tareas de limpieza, utiliza guantes protectores. Esto ayudará a minimizar la exposición a productos químicos agresivos.
Limita el uso de esmaltes
Intenta reducir la frecuencia con la que usas esmaltes y quitaesmaltes para evitar que tus uñas se debiliten aún más.
Mantén la hidratación
Utiliza lociones hidratantes para manos y uñas, especialmente aquellas que contienen lanolina. Aplica varias veces al día para mantener una buena hidratación.
Corta tus uñas
Mantener las uñas cortas puede reducir la probabilidad de que se rompan. Además, asegúrate de limarlas en la dirección de su crecimiento para evitar que se astillen.
Patologías subyacentes
Es importante estar atento a señales más serias. Las uñas que se rompen con frecuencia pueden ser indicativas de problemas de salud como enfermedades de la tiroides, como la hipotiroidismo. Consultar a un médico puede ofrecerte una visión más clara sobre si existe una condición médica que necesite atención.
Deficiencias vitamínicas
Las carencias de vitaminas y minerales también pueden debilitar las uñas. Nutrientes como el magnesio, zinc, calcio, y vitaminas del grupo B son cruciales para la salud de tus uñas. La biotina (vitamina B8) ha demostrado ser efectiva para fortalecerlas. Si consideras que tu dieta puede no estar aportando estos nutrientes, consulta a un médico o farmacéutico sobre la posibilidad de suplementación.
Conclusión
Cuidar de tus uñas es tan importante como cuidar de cualquier otra parte de tu cuerpo. Adoptar medidas preventivas y estar consciente de las posibles causas de fragilidad puede hacer una gran diferencia. No dudes en consultar a un profesional si las roturas persisten o si tienes preocupaciones sobre tu salud general.




