Según medios estatales iraníes, el plan fue transmitido a través de Pakistán, que ha estado actuando como intermediario entre Teherán y Washington. Esta propuesta llega en un momento crítico, ya que se aproxima un plazo establecido por Estados Unidos para que Irán cumpla con ciertas condiciones, lo que aumenta el riesgo de acciones militares adicionales.
El plazo se había extendido hasta las 8 p.m. hora de Washington del martes, lo que equivale a las 5:30 a.m. IST del día siguiente. Trump afirmó que el martes sería el último plazo, señalando: “No es suficiente”, describiendo la última propuesta como “significativa”, según Reuters.
¿Qué incluye la propuesta de Irán?
Basándose en detalles compartidos por funcionarios a medios estatales iraníes y citados por *The New York Times*, el marco de diez puntos esboza un amplio conjunto de demandas y concesiones.
En su núcleo, Irán solicita garantías de que no será atacado nuevamente. También exige el fin de los ataques israelíes a Hezbolá en Líbano, así como el levantamiento de todas las sanciones económicas impuestas al país.
A cambio, Irán afirma que permitirá la reapertura del Estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el comercio global a través de la cual fluye una gran parte del petróleo y gas del mundo. La propuesta incluye un sistema para regular el tránsito por el estrecho, con una tarifa de aproximadamente $2 millones por embarcación, que se compartiría con Omán. La parte correspondiente a Irán de los ingresos se utilizaría para reconstruir la infraestructura dañada durante el conflicto, en lugar de buscar compensaciones directas por la guerra.
El plan también enfatiza lo que los medios iraníes describen como un “fin permanente a la guerra”, rechazando un alto el fuego temporal en favor de un acuerdo a largo plazo alineado con las condiciones de Teherán.
Posición y tono de Irán
Los medios estatales iraníes sugieren que el país ve su posición de negociación como relativamente fuerte, señalando su capacidad para interrumpir el comercio a través del Estrecho de Ormuz y su presunto derribo de un caza estadounidense durante las hostilidades recientes. Sin embargo, Estados Unidos rescató posteriormente a los pilotos involucrados.
Aunque Irán no ha publicado el texto completo de la propuesta, los funcionarios indican que incluye disposiciones para un paso seguro a través del Estrecho de Ormuz, alivio de sanciones, esfuerzos de reconstrucción y una mayor desescalada de los conflictos regionales.
Respuesta de EE.UU. y advertencias de Trump
Desde la Casa Blanca, Trump describió la propuesta iraní como un “paso significativo”, pero afirmó que no cumplía con las expectativas estadounidenses. “No es suficiente. Pero es un paso muy significativo”, indicó, señalando que las negociaciones aún están incompletas.
Al mismo tiempo, Trump ha continuado haciendo advertencias contundentes a Irán. Ha amenazado con ataques a infraestructuras críticas, incluyendo puentes y plantas de energía, si Teherán no cumple con las demandas estadounidenses de reabrir totalmente el Estrecho de Ormuz dentro del plazo señalado.
Advirtió que el incumplimiento de esas condiciones podría desencadenar una respuesta militar a gran escala, afirmando que a Irán le llevaría “100 años reconstruir”, subrayando la posible magnitud de la destrucción si el conflicto se intensifica aún más.
Contexto de las negociaciones
La propuesta actual sigue a intercambios anteriores entre las dos partes. El 24 de marzo, Estados Unidos envió su propia propuesta de 15 puntos a Irán a través de intermediarios, la cual Teherán rechazó. Posteriormente, Irán respondió con contraofertas, varias de las cuales parecen haberse incorporado a su plan más reciente.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, ha descrito anteriormente las propuestas estadounidenses como excesivamente “ambiciosas e ilógicas”, reflejando profundas diferencias entre las dos partes sobre cuestiones clave como sanciones, garantías de seguridad e influencia regional.
Por ahora, a pesar del intercambio de propuestas, permanecen grandes brechas. Irán busca garantías de seguridad a largo plazo y alivio económico, mientras que Estados Unidos presiona por concesiones más amplias ligadas a la estabilidad regional y el acceso estratégico a través de rutas de navegación globales clave.

