
El sustantivo femenino «cabeza», a pesar de circular ampliamente en la comunicación informal tanto hablada como escrita, «aún no ha perdido, para la mayoría de los hablantes, su connotación jocosa y coloquial. Precisamente por esta razón sigue siendo apropiado distinguir los contextos y evitar la forma femenina de “jefe” en textos formales, institucionales u oficiales”.
Es el veredicto que viene deAcademia Cruscallamado a responder a las dudas de muchos lectores que han preguntado a la centenaria institución florentina si a un directivo se le puede llamar con la “capa” femenina (“mi jefa”, “jefe de gabinete”, “jefe de distribución”, etc. ) en lugar de la “cabeza” masculina.
Como informa Adnkronos, en el sitio web de la Accademia della Crusca, Raffaella Settihistoriador de la lengua italiana e investigador de la lingüística italiana en laUniversidad de Florenciaofrece una larga reflexión histórico-etimológica sobre el tema y sobre el uso coloquial del término en años más recientes.
El estudioso llega a la conclusión de que «capa» sigue teniendo un «carácter predominantemente confidencial y bromista, lamentablemente no exento de algún molesto matiz de ironía (a veces hasta la burla) al referirse a figuras femeninas de gran importancia y prestigio internacional».
Para un lector que había recurrido aAcademia Crusca Para expresar su asombro tras haber observado el uso de «la capa» también en los titulares de los periódicos, la profesora Raffaella Setti observa: «En la redacción periodística sería mejor utilizar el nombre institucional del cargo» (el presidente, el director, el administrador, etc.) o la frase invariable «al frente de» (por ejemplo «Elisabetta Belloni es la nueva directora general del Departamento de Información de Seguridad» o, de forma más concisa e informativa, «Elisabetta Belloni es el jefe de los servicios secretos italianos»), concluye la opinión del lingüista.




