
JOHN WESSELS / AFP
En République démocratique du Congo, l’épidémie la plus meurtrière avait fait près de 2 300 morts pour 3 500 malades, entre 2018 et 2020.
La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una grave crisis sanitaria debido a una nueva epidemia de Ebola, específicamente del variante denominado Bundibugyo. A fecha de 16 de mayo, se reportan 336 casos sospechosos y 88 muertes confirmadas relacionadas con el virus. La situación es alarmante, especialmente porque no existe vacuna ni tratamiento específico para este tipo de Ebola, lo que ha llevado a organizaciones como Médicos Sin Fronteras a calificarla de “muy preocupante”.
Historial de Epidemias de Ebola en la RDC
La RDC ha sido epicentro de varias epidemias de Ebola en las últimas décadas. Entre 2018 y 2020, la epidemia más letal registró alrededor de 2,300 muertes entre 3,500 infectados. En el contexto de la salud pública africana, el virus ha provocado más de 15,000 muertes en los últimos 50 años a lo largo del continente, oscilando su tasa de mortalidad entre 25% y 90%.
Características del Variante Bundibugyo
La enfermedad causada por la cepa Bundibugyo es especialmente preocupante. El Ministro de Salud de la RDC, Samuel-Roger Kamba, indicó que “esta cepa no cuenta con vacuna ni tratamiento específico y puede tener una tasa de letalidad del 50%”. La dificultad en la detección temprana es otra preocupación, ya que los primeros síntomas suelen confundirse con enfermedades comunes, comenzando a manifestarse con fiebre.
Propagación y riesgo de transmisión
El foco de la epidemia se encuentra en la provincia de Ituri, un área que ya enfrenta problemas de inseguridad debido a la presencia de grupos armados y que complica el acceso a servicios de salud. Según las autoridades de salud, el “paciente cero” sería un enfermero que mostró síntomas de la enfermedad el 24 de abril, lo que indica que la propagación ya ha comenzado.
Impacto en la comunidad y respuesta internacional
La población de Bunia, donde se han registrado varios casos, asciende a aproximadamente 300,000 habitantes, y se estima que las áreas más afectadas son Mongbwalu y Rwampara. Los movimientos de personas por la minería son constantes en esta región, lo que facilita la transmisión del virus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha comenzado a coordinar el envío de materiales de protección y medicamentos desde Kinshasa, pero la logística en una nación vasta como la RDC es siempre un reto significativo.
Contagio y medidas de protección
La transmisión humana ocurre a través de fluidos corporales y sangre de personas infectadas, viviéndolas o fallecidas. Las personas solo se vuelven contagiosas tras presentar síntomas, con un período de incubación de hasta 21 días, lo que complica aún más las medidas de contención.
La situación en la RDC es crítica y merece la atención de la comunidad internacional, no solo por el impacto de la epidemia de Ebola, sino también por las condiciones subyacentes que exacerban su propagación. Sin una respuesta rápida y efectiva, la crisis podría ampliarse rápidamente, afectando a más vidas en una nación ya desafiada por la inestabilidad y el acceso limitado a la atención médica.


