
A nuestra provincia le va mejor que a la media flamenca, donde el número de quiebras ha aumentado un 6 por ciento. Pero las cifras no son halagüeñas. En total se perdieron 1.967 puestos de trabajo, unos 600 más que el año anterior.
La mayoría de los puestos de trabajo se perdieron en la restauración (443), el textil (311), pero también en el comercio minorista (291) y en la construcción (168). El cierre de la fábrica de alfombras McThree en Waregem provocó la mayor pérdida de empleo: sólo allí, 278 personas perdieron su empleo.

