
GRICHKA BEYSSON-LEANDRI / Hans Lucas via AFP
En el Haut-Rhin, un padre ha sido acusado de haber secuestrado a su hijo durante más de un año en una furgoneta. (foto de ilustración)
Descubrimiento Macabro en Hagenbach
El 6 de abril, los gendarmes realizaron un hallazgo escalofriante en Hagenbach, en la región de Haut-Rhin. Un niño de nueve años fue encontrado desnudo y desnutrido en el interior de una furgoneta.
Acusaciones contra el Padre
El padre, un hombre de 43 años, fue puesto bajo examen el 10 de abril por la fiscalía de Mulhouse debido a estos hechos aterradores de secuestro que se prolongaron por más de un año. El magistrado Nicolas Heitz confirmó que la pareja del padre, que no es la madre del niño, también fue acusada de no asistir a un menor en peligro.
Intervención de la Comunidad
La intervención de la comunidad fue crucial en la detección del caso. Una vecina alertó a las autoridades tras escuchar “ruidos de niño” provenientes de la furgoneta estacionada en un patio común privado que alberga varias viviendas.
Estado del Niño
Los efectivos de la gendarmería encontraron al niño “acostado en posición fetal, desnudo, cubierto con una manta sobre un montón de basura y cerca de excrementos”. Según el fiscal, debido a estar en una “posición sentada prolongada”, el niño estaba “pálido y visiblemente desnutrido”, llegando a no poder caminar. Después del hallazgo, fue trasladado de inmediato al hospital de Mulhouse.
Justificaciones del Padre
El padre confesó que había mantenido al niño en la furgoneta a partir de noviembre de 2024 bajo la premisa de protegerlo, alegando que su pareja quería que lo internaran en una institución psiquiátrica. Afirmó que le permitía salir con él hasta mayo de 2025 y que le permitía acceder al apartamento durante el verano, cuando el resto de la familia estaba de vacaciones.
Desmentido por la Compañera
La pareja del padre ha rechazado las acusaciones, alegando que no conocía la situación y que nunca estuvo informada de que el niño se encontrara en la furgoneta.
Reflexiones sobre el Caso
El caso destaca preocupaciones urgentes sobre el bienestar y la protección de los menores en Francia. La brutalidad del hecho y el tiempo que el niño pasó aislado plantean serias preguntas sobre el entorno familiar y la intervención social o legal que pudo haberse realizado antes de que la situación escalara a este extremo. Este lamentable suceso es una llamada de atención sobre la importancia de estar alertas y proteger a los más vulnerables en nuestra sociedad.




