
Una puerta voladora que se abre, un movimiento repentino de la mano y un presidente francés que intenta mantener la calma en Hanoi. En poco tiempo la imagen se volvió viral en las redes sociales: ¿Brigitte Macron realmente le ha dado a su esposo una marca a la llegada a Vietnam el domingo por la noche? Mientras que el Elysée se apresuró a desactivar la tormenta de los medios, el Kremlin tomó el momento para una cita diplomática llena de sarcasmo.
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