La **serie negra** de la **armada estadounidense** continúa. Este miércoles por la mañana, un caza F/A-18E Super Hornet de la marina se **estrelló** durante un ejercicio de entrenamiento en el océano **Atlántico**. Según han confirmado fuentes a **CBS News**, el incidente ocurrió frente a la costa de **Virginia**, Estados Unidos.
El piloto, un miembro de la escuadra de caza 83, logró **eyectarse** de su aeronave poco antes de las 10 de la mañana, hora local, durante un vuelo de **entrenamiento rutinario**, según declaró la portavoz de la marina, el teniente **Jackie Parashar**.
Recaída en los incidentes de F/A-18
El piloto, cuyo estado de salud aún no ha sido confirmado, fue encontrado por los equipos de **búsqueda** aproximadamente **una hora y media** después de su desaparición y transportado a un hospital para realizarle un **examen médico**. El caza, cuyo costo de producción se estima en **67 millones de dólares** (aproximadamente **58 millones de euros**), todavía no ha sido recuperado del agua. Actualmente, se está llevando a cabo una **investigación** para determinar la causa del accidente.
Este es el **sexto** incidente en el que se pierde un F-18 o un avión afín en los últimos diez meses. En abril de este año, en el lapso de apenas dos semanas, dos Super Hornet se precipitaban al agua desde el portaaviones **USS Harry S. Truman**. El primer avión cayó en el **mar Rojo** mientras era remolcado en un hangar, y el segundo falló en su aterrizaje y terminó **cayendo por la borda**. A pesar de estas pérdidas materiales significativas, no hubo heridos.
En octubre de 2024, dos pilotos no tuvieron la misma suerte, pues perdieron la vida cuando un **EA-18G Growler**, una variante del F/A-18E Super Hornet, se estrelló cerca del monte **Rainier**, en el estado de **Washington**, también durante un vuelo de entrenamiento. Entre otros incidentes, en diciembre del año pasado, otro aparato tipo Growler fue **abatido** accidentalmente por **fuego amigo** del crucero lanzamisiles **USS Gettysburg**. Finalmente, en febrero, un tercer Growler se estrelló en la **bahía de San Diego**, en el sur de **California**, cerca de la base naval de **Coronado**.
En conclusión, estos trágicos incidentes subrayan la creciente preocupación por la seguridad en la aviación militar estadounidense, destacando la necesidad de revisiones más exhaustivas y protocolos de seguridad más estrictos para proteger a sus pilotos y recursos aéreos. La repetición de estos accidentes pone de manifiesto la importancia de abordar potenciales fallos y mejorar las consecuciones operativas dentro de la Marina.
