Max Holloway y su icónico gesto del “point-down” en UFC 326
Orígenes del “point-down”
Max Holloway, un destacado luchador de 34 años, popularizó el gesto del “point-down” durante su pelea contra Ricardo Lamas en 2016. Desde entonces, ha repetido este gesto emblemático en diversas ocasiones, incluyendo su encuentro contra Dustin Poirier, donde se convirtió en el primer luchador en defender el título BMF. Este gesto ha trascendido más allá del octágono, siendo imitado por fanáticos y otros luchadores en situaciones similares.
Una estrategia arriesgada
Cada vez que Holloway ha hecho el “point-down”, ha estado por delante en las tarjetas de los jueces, lo que le da una ventaja significativa. Sin embargo, esta acción también plantea un riesgo; al invitar a sus oponentes a un intercambio final, les otorga una última oportunidad de voltearlo todo. A pesar de las objeciones de sus entrenadores, Holloway sostiene que este gesto lo hace sentir “vivo”.
“Mis entrenadores no son fanáticos de esto; quieren que me aleje, que sea inteligente durante esos 10 segundos”, explica Holloway. Sin embargo, él prefiere disfrutar del momento y asumir la responsabilidad de sus decisiones dentro del octágono.
Reacción de los fanáticos y otros luchadores
El gesto del “point-down” no solo es un espectáculo dentro del ring; también ha capturado la atención de los fanáticos durante encuentros y sesiones de autógrafos. Muchos lo imitan como una forma de mostrar su admiración por Holloway. Además, otros luchadores han comenzado a adoptar este gesto en sus propias peleas, mostrando la influencia que Holloway tiene sobre la cultura de la UFC.
Charles Oliveira, quien se enfrentará a Holloway por el título BMF en UFC 326, ha sido visto entrenando para la eventualidad de un intercambio de este tipo. Este creciente interés por el “point-down” resalta su importancia como un gesto que simboliza tanto habilidad como audacia.
Reglas del “point-down”
En su preparación para enfrentar a Oliveira, Holloway ha creado un conjunto de reglas para cualquier luchador que decida involucrarse en el “point-down”. “Si estás ganando la pelea, eres la persona que puede llamar los 10 segundos. Y luego, cuando llamas esos 10 segundos, no puedes retroceder, ni intentar un disparo o clinchar”, establece Holloway. Este marco no solo establece las expectativas en el sentido del respeto durante la pelea, sino que también añade un nivel adicional de emoción para los espectadores.
Reflexiones finales
Max Holloway ha demostrado que ser un luchador no solo se trata de habilidad técnica, sino también de la capacidad de conectar con los fanáticos. Su gesto del “point-down” es un ejemplo claro de cómo un simple movimiento puede convertirse en una parte icónica de su identidad como atleta.
Con UFC 326 a la vuelta de la esquina, todos los ojos estarán puestos en Holloway y en cómo se desarrollará esta nueva rivalidad con Oliveira. La expectativa por ver si el “point-down” volverá a hacer acto de presencia promete mantener a los aficionados al borde de sus asientos.

