
Durante el partido de la Superliga turca entre Adana y Besiktas, el centrocampista angoleño António Simão Muanza, conocido como Maestro, recibió en el descanso la noticia de la muerte de su hermano. A pesar de todo, decidió jugar hasta el final, contribuyendo a la victoria: sus compañeros explicaron entonces lo sucedido a la afición y todos juntos demostraron su cariño por el jugador.
