
La leyenda del hockey de Turku evalúa el impacto del punto de inflexión en su vida y su carrera.

Saku Koivu valoró a sus seres queridos de manera diferente después de padecer cáncer. Jussi Saarinen
exjugador de hockey sobre hielo Saku Koivu dice en un reciente Turku Sanomien en la entrevista El cáncer provocó un cambio fundamental en su actitud ante la vida.
A Koivu le diagnosticaron linfoma no Hodgkin en 2001. Debido a los tratamientos, tuvo que perderse casi por completo la temporada 2001-02.
– Hoy en día puedo disfrutar de cosas muy pequeñas. El cáncer y las experiencias que lo atravesaron me cambiaron por completo, dice a la revista la leyenda del hockey que cumplirá 50 años el sábado.
La familia tomó protagonismo de una manera nueva. Los Koiv tuvieron una hija Ilona en 2004 y un hijo Aatos dos años después.
Según Koivu, el cambio también se extendió a las pistas. El luchador de Turku continuó en la NHL hasta 2014, pero con una actitud completamente diferente a la que tenía antes de enfermarse.
– Con eso perdí mi mayor competitividad y en cierto modo mi fuerza como deportista. No puedo decir que habría ganado más como equipo si esto no hubiera sucedido, pero mi hambre de ganar en cada situación disminuyó, afirma Koivu.
Koivu fue el capitán de los Montreal Canadiens durante diez temporadas. Tras abandonar la organización tradicional, el pívot finlandés se traslada a California y a los Anaheim Ducks, donde estuvo las últimas cinco temporadas de su carrera.
Koivu jugó 1124 partidos de temporada regular en la NHL y anotó 255+577=832 puntos en ellos.

