Trump y el Áuge Económico en EE.UU.
Donald Trump ha sorprendido a muchos al no atribuir los recientes logros económicos a la administración de Joe Biden. En su lugar, ha señalado que la economía de Estados Unidos creció un asombroso 4,3% en el tercer trimestre de este año, un crecimiento que él considera el resultado de sus políticas económicas.
Un Crecimiento Sorprendente
El 4,3% de crecimiento anualizado no se había visto en dos años y ha desafiado las expectativas de muchos analistas, que anticipaban un descenso en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a aproximadamente 3,2%. Según el Informe del Departamento de Comercio, este crecimiento fue impulsado principalmente por un aumento en el consumo, además de un incremento en las exportaciones y el gasto público, especialmente en el sector militar.
Más Allá de los Números
La reciente publicación de estos datos se vio retrasada casi dos meses debido a un “shutdown” que paralizó el trabajo de las agencias estadísticas en EE.UU. En su plataforma Truth Social, Trump celebró lo que él describe como el inicio de un “auge económico” y que tanto él como otros “genios” habían acertado en sus pronósticos.
Sin embargo, ha enfatizado su mantra de que “NO HAY INFLACIÓN”, a pesar de que los datos recientes indican lo contrario. Las cifras de inflación han vuelto a acelerarse desde julio, lo que plantea preguntas sobre la sostenibilidad de este crecimiento.
Consumo y Desigualdad
Michael Pearce, economista de Oxford Economics, sugiere que el aumento del consumo puede explicarse por el aumento de la riqueza entre las clases más acomodadas. Mientras que los bienes raíces y las acciones han visto un incremento significativo, la situación es menos brillante para el trabajador común, ya que los ingresos reales se han estancado.
Perspectivas Menos Optimistas
A pesar de este crecimiento notable, las proyecciones para el próximo periodo son menos alentadoras. Oliver Allen, analista de Pantheon Macroeconomics, advierte que el PIB podría ver un notable descenso en el último trimestre de 2025, con una posibilidad de consumo más débil. Factores como la baja en el mercado laboral y la reducción de ahorros acumulados durante la pandemia están comenzando a afectar a los hogares.
La Conference Board ha informado que la confianza de los consumidores ha estado disminuyendo, con muchas personas preocupándose intensamente por los precios y la inflación. Esto sugiere que, a pesar de los buenos resultados actuales, se avecina un periodo complicado.
Conclusión
A pesar de los éxitos recientes, las fluctuaciones en el crecimiento y los desafíos inerentes elevan la incertidumbre sobre el futuro económico de Estados Unidos. Mientras Trump celebra su “era dorada” y presume de éxito en su estrategia, la realidad económica sugiere que las precariedades siguen presentes. La administración actual tendrá que manejar un camino difícil mientras se dirigen hacia unas elecciones cruciales en 2024.


