La saga **« Tron »** se adentra en la era de la **inteligencia artificial**. Cuarenta y tres años después de la primera entrega, y quince después de **« Tron: El legado»**, la popular franquicia de ciencia ficción de **Disney** regresa con un tercer capítulo titulado **« Tron: Ares»**, que se estrena en salas este miércoles. La premisa de esta nueva entrega plantea una competencia feroz entre dos gigantes tecnológicos por la **dominación del futuro**.
Las empresas en cuestión, **Encom** y **Dillinger**, están en la carrera para desarrollar **inteligencias artificiales avanzadas**. Ambas compañías han logrado crear materia orgánica, pero sus creaciones tienen una notable desventaja: sólo pueden existir durante **29 minutos** antes de autodestruirse. Esta limitación se convierte en el centro del conflicto que desencadena las acciones de la película.
Un giro trascendental ocurre cuando **Eve Kim**, la CEO de Encom, descubre el **«código de Permanencia»**, que permite a estas criaturas artificiales vivir más allá de su limitado tiempo de existencia. Sin embargo, el **villano** de la historia, **Julian Dillinger**, busca arrebatarle este valioso código. Dillinger ha creado a **Ares**, una **inteligencia artificial militar** que él considera el **soldado perfecto** y le ordena a este robot que se infiltre en el mundo de los humanos para robar el código de Eva Kim. Pero, en un giro inesperado, Ares decide actuar por su cuenta y escapa al mundo real, con el objetivo de obtener el código para su propio beneficio.
La creatividad de **« Tron: Ares»** radica en el **traspaso** del mundo digital al real. Los anteriores filmes de la saga mostraban a los humanos siendo absorbidos por una realidad digital, mientras que esta vez es un robot quien emerge de ese reino virtual y se embarca en un proceso de **humanización**. Esto plantea interesantes preguntas sobre **la naturaleza del ser**, los derechos de las inteligencias artificiales y la relación entre la tecnología y la humanidad.
Un delirio de efectos especiales para un universo visual deslumbrante
Con un **presupuesto** estelar de 200 millones de dólares, el filme presenta un frenético ritmo bajo un **diluvio** de efectos especiales. Las características **motos** de la saga siguen siendo el centro de las persecuciones, mientras que el combate se lleva a cabo con **armas tradicionales** como lanzas y discos. Sin embargo, el universo visual que se ha creado es impresionante, lleno de detalles que logran cautivar al espectador y mantener su interés a lo largo de la proyección.
Pese a ser un espectáculo visual, **« Tron: Ares»** carece de la **profundidad emocional** que muchos esperaban. El director **Joachim Rønning**, conocido por su trabajo en **«Piratas del Caribe: La venganza de Salazar»** y **«Maléfica: El poder del mal»**, ha incorporado algunas pinceladas de humor a la narrativa, como cuando Eve Kim, sobreviviendo a una persecución por parte de una IA destructiva, se queja: **«Debí haber estudiado Literatura»**. Sin embargo, esta chispa no es suficiente para desarrollar plenamente los personajes, quienes se sienten **superficiales** en comparación con sus impresionantes entornos digitales.
La relación entre Ares y Eve Kim resulta poco conmovedora, y sus interacciones carecen de la **sustancia emocional** que podría haber dado mayor impacto a la película. A pesar de que Ares enfrenta cuestionamientos profundos sobre la **impermanencia de la vida humana** y sobre temas como el amor y la separación, estas reflexiones no logran resonar de manera efectiva. Por su parte, el actor **Jared Leto**, quien interpreta a Ares, parece más convincente en su papel como robot. Su interpretación presenta un **aire místico** que se desvanece en el momento en que su personaje comienza a humanizarse.
«Ares: Tron», film de acción y ciencia ficción dirigido por Joaquín Rønning (2025), con Jared Leto, Greta Lee, Evan Peters… (1h59).
La película “Tron: Ares” ofrece un espectáculo visual deslumbrante, pero se queda corta en el desarrollo emocional de sus personajes, lo que podría hacer que algunos espectadores se sientan indiferentes ante las tramas que se despliegan. La reflexión sobre la humanidad y el papel de la inteligencia artificial en nuestra sociedad se plantea, pero no es del todo explorada, dejando a la audiencia con un sabor agridulce. A pesar de esto, los fanáticos de la saga sin duda encontrarán mucho que disfrutar en este nuevo episodio lleno de acción y efectos especiales impresionantes.

