
Querida Maud y querida Ona,
Ya no tendrás que levantarte por la mañana contigo, preparar tus mochilas y llevarte al colegio.
Ya no tendrás que ir a recogerte a la guardería y tener que escuchar: ‘Mami, te amo’.
Nunca más vuelvas a escuchar lo divertido que fue la fiesta de cumpleaños de uno de tus amigos.
Nunca más ir al club de natación los sábados.
No más bromas y chistes, no más obras de arte creativas, no más rompecabezas ni juegos…
No queda nada, excepto la urna con tus cenizas en el armario de mi casa…
No más Sinterklaas, Navidad, Año Nuevo, cumpleaños, reuniones familiares, vacaciones…
Te extrañaremos por siempre. Aunque disfrutaste tanto de todos esos eventos, ahora todo es muy doloroso.
Eras lo más importante para mí y para muchos otros. Eras lo más preciado del mundo para mí.
Ahora sólo quedan los recuerdos.
Te amamos.
Es agradable escuchar constantemente lo amado que eras por todos.
Su escuela ‘De Kiem’ intenta mantenerse en estrecho contacto conmigo. Allí soy bienvenido y los profesores me mantienen informado de los acontecimientos de la clase, como si todavía estuvieras asistiendo a la escuela allí.
Es evidente que tu muerte ha afectado profundamente a todos en la escuela.
La zona especial de descanso del parque infantil, que se inaugurará el 16 de noviembre, es un homenaje a ambos.
Originalmente era un lugar a petición de Maud para relajarse cuando estaba pasando por un momento difícil. Desafortunadamente, ella ya no podrá visitar este lugar por sí misma, pero esperamos que otros niños lo utilicen cuando necesiten un poco de paz y tranquilidad.
Hace un año recibí el apoyo de toda la comunidad.
Agradezco el lugar tranquilo que el municipio de Oostkamp creó en aquel momento.
Agradezco las múltiples muestras de apoyo, tarjetas, abrazos, obras de arte, flores, dibujos, mensajes, invitaciones y visitas.
Tristeza, pérdida, dolor… Me despierto con ello todos los días y me acuesto con ello por la noche. Si puedes dormir… Ningún día es igual. Mi familia está destruida, mi familia destrozada.
Maud y Ona permanecerán físicamente ausentes, pero vivirán en nuestros corazones, PARA SIEMPRE.
¡Te amo!
Astrid Gadeyne (madre de Ona y Maud)



