
Elles avaient décliné l’invitation de Donald Trump. Quelques jours plus tard, elles sont montées sur une des scènes les plus politiques de la télévision américaine. Hilary Knight et Megan Keller, championnes olympiques de hockey sur glace avec l’équipe féminine américaine, ont créé la surprise samedi 28 février en apparaissant sur le plateau de Saturday Night Live. À leurs côtés, les frères Jack et Quinn Hughes, sacrés avec l’équipe masculine. Tous portaient leurs maillots « USA » et leurs médailles d’or autour du cou. Mais ce n’est pas seulement leur titre de champions olympiques qui a déclenché les applaudissements.
Contextualización del Conflicto
Para entender el impacto de esta aparición, es fundamental regresar unos días atrás. Tras la victoria de las selecciones masculina y femenina en los Juegos de Invierno de Milan-Cortina, Donald Trump realizó una llamada a los jugadores hombres para felicitarlos e invitarlos a su discurso sobre el estado de la Unión. Durante la conversación, el presidente hizo un comentario que fue considerado por muchos como un chiste sexista: mencionó que se sentía “obligado” a invitar también a las mujeres para evitar ser “probablemente destituido”. Esta frase provocó risas de los hombres presentes, pero causó indignación en amplios sectores de la opinión pública.
Respuesta de las Jugadoras
Hilary Knight, una de las jugadoras de hockey, calificó el comentario como “torpe y lamentable”. Así, el equipo femenino decidió rechazar la invitación a la Casa Blanca, alegando conflictos de agenda. Esta decisión generó controversia, con algunos viendo el comentario como una broma inadecuada y otros considerándolo un evidente acto de sexismo.
La Aparición en Saturday Night Live
La decisión de las hockeyeuses de aparecer en Saturday Night Live fue un eje importante en este conflicto. Este programa, que ha sido un pilar de la sátira política estadounidense desde los años 70, se convirtió en el escenario elegido por Knight y Keller para responder. Con la presencia de los hermanos Hughes, el espectáculo se convirtió en una plataforma para la reivindicación y el empoderamiento femenino.
Hilary Knight y Megan Keller no solo llevaron consigo sus medallas de oro; su presencia en el escenario emitió un mensaje claro. Durante la aparición, Knight bromeó diciendo que originalmente la idea era que solo ellas estuvieran en el escenario, pero decidieron invitar a los hombres también, haciendo alusión directa a la controvertida llamada de Trump.
Un Mensaje de Empoderamiento
Cuando uno de los hermanos Hughes recordó que el último título masculino se remonta a 1980, Knight respondió que las mujeres habían ganado en 2018, un “tacle” que fue bien recibido por la audiencia. La atmósfera fue ligera, pero el mensaje que querían transmitir fue contundente: aunque los hombres han tenido un brillo más prolongado en el deporte, el éxito femenino es igualmente significativo y no debe ser subestimado.
Cuando el presentador pidió probarse una de las medallas, las cuatro campeonas respondieron en coro: “No”. De esta manera, la interacción recordó a la audiencia que ninguna medida de éxito debería ser considerada como un espacio compartido o dependiente del reconocimiento masculino. Este aspecto fue clave en la dinámica entre mujeres y hombres en la escena deportiva.
Conclusión
Optando por SNL en vez de la Casa Blanca, las hockeyeuses lograron desplazar el escenario hacia un espacio menos formal y más irónico, donde las risas no se mezclan con el protocolo. Este evento no solo provocó risas, sino que también fue un fuerte recordatorio de que el deporte femenino merece ser celebrado y respetado en la misma medida que el masculino.
Las jugadoras de hockey no solo son campeonas olímpicas; son también voces importantes en el debate sobre la igualdad de género en el deporte y la sociedad en general, mostrando que en cada juego, en cada escenario, su relevancia es indiscutible.



