
Desgravar los aumentos salariales resultantes de las renovaciones de contratos para alentar el cierre de negociaciones y apoyar los salarios de los trabajadores, cuyo poder adquisitivo está siendo erosionado por el aumento de la inflación. Este es el doble objetivo de la medida que estudia el gobierno, como anticipó la ministra de Trabajo, Marina Calderone, que tendría un impacto significativo considerando que más de la mitad de los 13 millones de trabajadores privados tienen contrato vencido, y algunas categorías, como vigilantes, llevan 7 años esperando la renovación del Ccnl. La ministra dijo que también estaba disponible para convocar a las partes para apoyar el cierre de las disputas que habían estado estancadas durante más tiempo.
Calderone: herramientas regulatorias para ayudar a las renovaciones
“Estamos evaluando las formas de adoptar instrumentos normativos que faciliten la solución efectiva de convenios colectivos vencidos que en algunos casos tienen varios años”, dijo la ministra de Trabajo, Marina Calderone, en respuesta a una pregunta planteada por el Pd. en la Sala, refiriéndose, entre otras cosas, “a la prórroga de las renovaciones de contratos, y las cláusulas conexas sobre aumentos de renta, formas de tributación facilitada en la estela y puesta en marcha de lo ya hecho recientemente con la Ley de Presupuestos”.
El precedente de la tarifa reducida a la mitad para los contratos de productividad
Como es bien sabido, la maniobra para 2023 redujo a la mitad el cupón de tasa única que se aplica a los bonos de desempeño, resultado de la negociación de segundo nivel (empresarial o territorial), pasando la tasa impositiva sustitutiva del 10 al 5%. Este año se ha vuelto a confirmar el umbral de 3.000 euros de la cuantía sujeta a desgravación y el tramo de renta dentro de los 80.000 euros. Este es un precedente importante. A través de una palanca tributaria aún más favorable, se brinda apoyo a los salarios de los trabajadores en las realidades productivas en las que se realiza la negociación descentralizada.
El freno de los Rgs: el problema de los costes
La hipótesis en estudio es “premiar” fiscalmente incluso el primer nivel contractual, o mejor dicho, aquellas negociaciones que llevan años bloqueadas, sobre las que las empresas no logran llegar a un acuerdo. El incentivo fiscal podría ayudar a desbloquear las negociaciones, si, por ejemplo, el “quantum” solicitado por los sindicatos es considerado demasiado oneroso por las empresas, las organizaciones sindicales podrían revisar las solicitudes sabiendo que pueden contar con una recuperación del poder adquisitivo. de los salarios gracias al incentivo fiscal.
Sin embargo, no es la primera vez que se realiza esta propuesta, que hasta el momento siempre ha sido rechazada por los problemas de cobertura planteados por la Contaduría General del Estado. Luego quedaría el tema de la “sanción” fiscal a los trabajadores de las empresas que han renovado puntualmente los convenios colectivos nacionales.



