
El gobernador Carl Decaluwé enfatiza que la prohibición es necesaria porque el nivel de agua en estas corrientes es bajo. “Nos quedamos con el goteo del flamenco Waterweg”, dice Decaluwé. Gracias al suministro de agua de la Leie, el nivel en Blankaartbekken puede permanecer al día por el momento, lo que asegura que una prohibición general de bombeo aún no sea necesaria para toda la provincia.
