
LOIC VENANCE / AFP
Thomas Coville ha logrado el Trophée Jules Verne con un nuevo récord mundial (foto tomada en noviembre de 2025)
Un Récord Impresionante
El 25 de enero de 2026, Thomas Coville y su equipo a bordo del trimarán Sodebo Ultim 3 completaron un increíble recorrido alrededor del mundo en un tiempo sin precedentes: 40 días, 10 horas y 45 minutos. Este nuevo récord supera al anterior, establecido en 40 días, 23 horas y 30 minutos por Francis Joyon en 2017, por 12 horas y 44 minutos.
El Viaje y el Desafío
La travesía comenzó el 15 de diciembre de 2025, cuando Coville, acompañado por seis miembros de su tripulación, partió de Brest. Juntos recorrieron 28,315 millas náuticas (aproximadamente 52,440 kilómetros) a una velocidad promedio de 27,17 nudos (50 km/h). Este viaje representa no solo un reto personal, sino también un hito en la historia de la navegación de alta velocidad.
Las Condiciones Climáticas
Durante los últimos días del viaje, la tripulación enfrentó la tormenta Ingrid, que ralentizó su progreso. A pesar de estos desafíos, lograron cruzar la línea de meta entre el faro de Créac’h (en la isla de Ouessant) y el faro de Lizard Point en Inglaterra a las 7:46 (GMT+1).
Un Logro Histórico
Este triunfo marca la tercera vez que Thomas Coville se lleva el Trophée Jules Verne, habiendo participado anteriormente en 1997 y 2010 con otros equipos, pero este es el primero en calidad de capitán. Coville se ha consolidado como una de las figuras más destacadas en la navegación a vela, y este récord subraya su habilidad y dedicación al deporte.
El Trophée Jules Verne
Este prestigioso trofeo fue creado en 1993 por los navegantes Titouan Lamazou y Florence Arthaud. Consiste en completar una vuelta al mundo a vela sin escalas en menos de 80 días. Bruno Peyron fue el primero en conquistar esta hazaña a bordo del catamarán Commodore Explorer en 1993, logrando un tiempo de 79 días, 6 horas, 15 minutos y 56 segundos. Desde entonces, el trofeo ha sido un símbolo de excelencia en la navegación.
El Futuro de la Navegación
El logro de Coville y su equipo no solo representa un nuevo estándar en la navegación, sino que también inspira a futuras generaciones de navegantes. La combinación de tecnología avanzada y la destreza de los marineros continúa redefiniendo lo que es posible en el mar, manteniendo vivo el espíritu aventurero que caracteriza a la historia de la vela.



