
Un plan de 2.300 millones de euros para garantizar la estabilidad de la red y evitar situaciones extremas, como el Black Out que ha afectado a España en los últimos días y cuyas causas aún se desconocen. Este es el camino elegido por Terna, el grupo dirigido por Giuseppina di Foggia, quien administra la red eléctrica y que ha preparado una estrategia puntual basada en inversiones mejoradas (600 millones más que las disposiciones del plan industrial anterior) y en un conjunto de reglas que establecen obligaciones precisas para los sistemas renovables.
Las reglas técnicas
Es una serie de medidas que hacen de Italia un unicum en comparación con otros países donde, a diferencia de lo que sucede en la península en virtud de las reglas contenidas en el código de red llamado de SO, los operadores de las fuentes verdes no pueden “tocarse”, excepto en casos extraordinarios y excepcionales. Sin embargo, en nuestro país, Terna puede afectar las energías renovables donde las intervenciones están justificadas por la necesidad de garantizar la seguridad y la estabilidad de la red eléctrica. Ergo: Sin embargo, puede reducirlos como, también ha sucedido en los últimos días, durante las vacaciones, o incluso recordándoles sin previo aviso si esto es necesario para evitar problemas de infraestructura.
Las máquinas para estabilizar la red
En el plan, que Terna habrá presente definitivamente al Ministerio del Medio Ambiente y la Seguridad Energética el 31 de mayo, se proporcionan una serie completa de medidas, comenzando con las máquinas para regular la tensión y la estabilidad: varían desde las estatomas, máquinas estáticas con muy alto rendimiento que sirve a los oscilaciones en la red, a los compensadores sincrónicos, girando los dispositivos que se pueden indicar a los voltajes en la red de los costos de la red. Las resistencias, que son máquinas estáticas más bajas que Statom, capaces de absorber la potencia activa (para constituir una especie de carga estabilizadora) o reactivos (de hecho, como un recurso de regulación distribuida). Todas las piezas que contribuyen a estabilizar la red: una especie de rodamientos de “salvavidas” cuya presencia es crucial para evitar la reacción de la infraestructura.
Refuerzos en nudos críticos
Junto a estos, el plan de TERNA proporciona refuerzos de red para mejorar la robustez y la confiabilidad física de la red en nodos críticos, así como las intervenciones de resiliencia con el objetivo de mitigar los efectos de los eventos meteorológicos extremos. El documento también contempló infraestructuras digitales para el control y la defensa de la red (como, por ejemplo, los sensores a lo largo de los pilones, “ojos” digitales reales que aseguran el monitoreo continuo), así como medidas de seguridad física y lógica para proteger las infraestructuras de cualquier tipo de amenaza, incluidos los cibernéticos.



