
Mal episodio en la final del Lecce-Lazio. Después del gol de la victoria de Marusic, una piedra voló hacia Guendouzi desde las gradas de Via del Mare. El partido fue interrumpido y hubo momentos de tensión: el volante biancoceleste afortunadamente no fue alcanzado, pero recogió la piedra y se la llevó al cuarto árbitro para informar lo sucedido. Una vez terminadas las celebraciones de los jugadores de la Lazio, con los de Lecce protestando por la pérdida de tiempo, el partido se reanudó con regularidad.
