
Telegram está ajustando su política de privacidad un mes después del arresto de su fundador Pavel Durov. Cuando un gobierno solicita una dirección IP y un número de teléfono mediante una orden judicial, Telegram los compartirá a partir de ahora. Hasta ahora esto sólo ocurría, o al menos eso afirma la empresa, cuando se solicitaban datos a un terrorista. A partir de ahora, Telegram también divulgará datos de usuarios sospechosos de haber cometido algún delito.
La nueva política es una respuesta a las críticas que Telegram viene recibiendo desde hace algún tiempo: se dice que la plataforma da demasiado espacio al crimen organizado. De esta manera, la pornografía infantil se puede compartir fácilmente a través de la plataforma. Durov fue arrestado el mes pasado bajo sospecha de facilitar actividades criminales.
A través de Telegram, que cuenta con 950 millones de usuarios en todo el mundo, los usuarios pueden contactarse entre sí de forma prácticamente anónima, en grupos de hasta 200.000 miembros. Telegram pretende dar mucha libertad a los usuarios y, por ejemplo, no aplicar censura. Además, los usuarios no tendrían que preocuparse por la privacidad.
Durov declaró anteriormente que quería proteger a sus usuarios contra “regímenes autoritarios” al no compartir sus datos de usuario con los servicios de inteligencia. No está claro si esa promesa es correcta: varios críticos, incluidos disidentes rusos, dudan firmemente de la afirmación.
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Terrorgrama
Cada vez surgen más ejemplos de cómo los usuarios utilizan Telegram con fines delictivos. A principios de este mes, un dúo estadounidense fue arrestado por incitar a masacres de inmigrantes, judíos y estadounidenses negros a través de un canal de Telegram.
Desde 2022, la pareja puede liderar sin obstáculos el canal llamado “Terrorgram”, con el que querían establecer un “etnoestado blanco” en Estados Unidos. En el canal circuló una lista de objetivos que creían que deberían ser asesinados debido a su raza, religión, género u origen étnico.
Varios miembros del grupo Terrorgram también parecen haber cometido asesinatos en nombre del canal. Por ejemplo, el tiroteo fatal en un bar LGBTI en Eslovaquia estuvo relacionado con un llamamiento en Terrorgram.
Las llamadas de asesinato por motivos raciales podrían circular sin control y con impunidad en el canal Telegram durante años, pero según la empresa, esto ahora está cambiando. La propia Telegram dice que si recibe una orden judicial que confirme la identidad de un usuario como sospechoso, compartirá los datos del usuario con las autoridades y posteriormente los publicará en informes de ganancias trimestrales. “Esto nunca había sucedido hasta ahora”, afirma Durov.
Telegram también ha ajustado su función de búsqueda pública. Anteriormente era posible utilizar la función de búsqueda para encontrar canales donde, por ejemplo, se comercializaban armas. El fundador Durov reconoce que Telegram ha sido “utilizado indebidamente para vender productos ilegales”.
Durov declarado además que es necesario realizar ajustes en las políticas para disuadir a los delincuentes. “Aunque el 99,999 por ciento de los usuarios de Telegram no tienen nada que ver con la delincuencia, el 0,001 por ciento que sí lo tiene crea una mala imagen para toda la plataforma”.


