
Además de sus actividades creativas, Dalal sigue el estudio de agua y desarrollo sostenible en la Universidad de Delft. Ella trata de pasar su tiempo lo más útil posible, pero también ve que muchos compañeros residentes luchan con la incertidumbre. “Necesitamos actividades aquí”, dice ella. “Los pasatiempos dan estructura y ofrecen la oportunidad de hablar entre ellos”.
Y el COA también lo ve. Para mantener la paz en los barcos y combatir el aburrimiento, se organizan varias actividades. Por ejemplo, los muebles de madera aburridos en el muelle ahora están pintados con colores brillantes.
Menos solo
Dalal espera que pueda abandonar el bote dentro de un año para establecerse definitivamente en los Países Bajos. Hasta entonces, ella trata de hacer que la vida en el bote sea soportable.
Según Dalal, compartir experiencias es importante. “La gente aquí ha experimentado mucho. Al elaborar juntos o simplemente hablar, nos sentimos un poco menos solos”.
