El **9M730 Bourevestnik**, cuyo nombre oficial significa “Pájaro de tormenta” en ruso, es conocido popularmente como el “**Chernobyl volador**”. Este **misil de crucero de propulsión nuclear** logró con éxito su prueba final el 21 de octubre, según anunció Vladimir Putin en un video difundido por el Kremlin, que muestra su reunión con líderes militares.
Se trata de un arma “única”, capaz de transportar una **cabeza nuclear**, y que “nadie más en el mundo posee”, según las palabras del presidente ruso. El jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Gerasimov, destacó las “características técnicas del Bourevestnik”, que “permiten su uso con **precisión garantizada** contra objetivos altamente protegidos a cualquier distancia”. Durante su última prueba, el Bourevestnik voló durante “aproximadamente 15 horas”, recorriendo **14,000 kilómetros**.
Una de las características más destacadas de este misil, que mide **12 metros de longitud**, es su **alcance supuesto ilimitado**. Aunque Putin clama esto, Étienne Marcuz, un investigador asociado a la Fundación para la Investigación Estratégica y especialista en disuasión nuclear, relativiza esta afirmación. Sin embargo, describe al Bourevestnik como un misil “revolucionario desde el punto de vista tecnológico”, capaz de seguir “trayectorias inusuales” a baja altitud, lo que le permitiría superar las defensas adversarias.
« Una bomba sucia »
El desarrollo del Bourevestnik fue anunciado oficialmente por el Kremlin en **2018**. Este proyecto está totalmente desconectado del conflicto en **Ucrania**, que Moscú puede alcanzar utilizando misiles balísticos convencionales, al igual que **Francia**. “Los rusos querían asegurarse de que conservarían la capacidad de llegar al territorio estadounidense sin importar lo que ocurriera. Por eso han desarrollado varios tipos de armamento”, reflexiona Étienne Marcuz. Se trata de un “recurso más en el arsenal de la disuasión nuclear rusa”.
Los primeros tests, que comenzaron en **2017**, se vieron marcados por numerosos fallos. En **2019**, una prueba en el mar Blanco resultó en la muerte de al menos cinco ingenieros, y Moscú nunca confirmó que ese incidente correspondiera al Bourevestnik.
Durante el verano y el otoño, se realizaron **nuevas pruebas** en el archipiélago de **Nueva Zembla**, al norte de Rusia, entre el mar de Barents y el mar de Kara. Según el medio especializado **The Barents Observer**, este fue el lugar del test del **21 de octubre**. En ese momento, la DSA, la autoridad noruega encargada de la seguridad nuclear, no detectó picos de radiación.
Anton Gerashchenko, exconsejero del Ministerio del Interior de Ucrania, recordó en X (anteriormente Twitter) que “estas pruebas han generado preocupación en las Naciones Unidas debido al **peligro potencial de contaminación radiactiva**”. Esto justifica el apodo del Bourevestnik como “pequeño Chernobyl volador”, añade Marcuz, quien destaca que sus características le otorgan la calificación de “bomba sucia”.
Russia claims it has conducted a test of a new nuclear-tied cruise missile, the Burevestnik, on October 21.
According to Gerasimov, the missile flew 14,000 km and showed it was capable of bypassing the air defense system.
Putin called Russia’s nuclear forces “the most powerful… pic.twitter.com/sTVb9WCZYo
— Anton Gerashchenko (@Gerashchenko_en) October 26, 2025
Este domingo, Vladimir Putin instó a “preparar las infraestructuras para implementar este armamento en las fuerzas armadas”. Sin embargo, Étienne Marcuz no espera que Moscú produzca “un arsenal enorme” de Bourevestnik, dado que el **costo de producción** de este misil es “extremadamente elevado”.
